La temperatura mínima del Valle del Guadalquivir subió más que la máxima en 50 años

La diferencia entre estos valores se ha acortado en los nueve municipios analizados de las provincias de Jaén, Córdoba y Sevilla.

La temperatura mínima media subió más que la máxima en el medio siglo que va desde 1960 a 2010 en el Valle del Guadalquivir, por lo que el rango térmico diario, la diferencia entre estos valores, se ha acortado en los nueve municipios analizados de las provincias de Jaén, Córdoba y Sevilla. Así lo mantiene la tesis doctoral presentada en la Universidad de Córdoba por Pascual Herrera Grimaldi, quien basa su conclusión del análisis de los datos obtenidos entre 1960 y 2012 de nueve estaciones meteorológicas en estos tres territorios, que le permite afirmar que “tanto las temperaturas máximas como mínimas están aumentando, y por tanto la media también, aunque curiosamente lo que se ha encontrado es que la temperatura mínima está aumentando a una ratio superior a la que lo hace la máxima”.

Las estaciones origen de los datos son las de Andújar (Jaén), las de Montoro y Córdoba, en la provincia cordobesa, y Écija Carmona, Alcalá del Río, Sevilla, Coria del Río y Las Cabezas de San Juan, en la sevillana.

Herrera Grimaldi, que cursó Ingeniería de Montes en la Universidad de Córdoba, ha explicado a Efe que “Sevilla, Montoro y Andújar tuvieron las ratios de crecimiento mayores para todos los índices en general, tanto para los mensuales como para los anuales, y que Las Cabezas de San Juan la que tuvo los índices más pequeños”, según establece su tesis, que recibió la calificación de sobresaliente cum laude y que determina el aumento de la temperatura en grados centígrados por cada diez años estudiado.

Fue la estación meteorológica estudiada en Sevilla la que dio la mayor media anual de crecimiento en cuanto al aumento a la temperatura media del día, con 0,35 grado, seguida de Carmona, con 0,31, y Andújar, con 0,28, mientras que en la máxima tres estaciones coincidieron en el dato de mayor crecimiento, con una media de 0,18 grados, las de Andújar, Córdoba y Écija.

Respecto al aumento de la temperatura media diaria, también fue Sevilla la que más creció por media anual en el más de medio siglo, con 0,26 grados, por delante de Andújar (0,23) y Alcalá del Río (0,22).

La tesis concreta que los resultados mensuales obtenidos en el Valle del Guadalquivir muestran un incremento general de las temperaturas durante el verano (junio, julio y agosto) para todas las estaciones y todos los índices.

Montoro registra dos de los tres picos de incremento, el de la temperatura máxima, con 0,55 grados, y el de la media, con 0,50, ambos en junio, mientras que el mayor aumento de la mínima se dio en Andújar, con 0,58 grados, en agosto.

“Tener la temperatura máxima no quiere decir que sea la más localidad más calurosa en el cómputo del año, es una temperatura tipo que puede ser que tenga una estructura muy cerrada o muy abierta, que depende de cada sitio, que en el caso de Montoro, que a efectos de temperatura media sólo obtuvo tres meses con tendencia significativa y que en el caso de Écija, Carmona y Alcalá del Río fueron seis y en Sevilla fueron siete”, precisa el autor de la tesis.

El trabajo compara los datos del Valle del Guadalquivir con la región de Umbria, en Italia, donde “se puede obtener de manera general esta misma conclusión”, aunque, en ese caso, en una de las estaciones analizadas, la de Gubbio, “las tendencias han ido disminuyendo”.

Para Pascual Herrera, “probablemente el motivo principal sea el calentamiento del globo y, tal y como señalan muchas fuentes y muchas citas bibliográficas y el propio Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC, en sus siglas en inglés), el cambio climático es inequívoco”.

Amanda García Marín, una de las directoras de la tesis junto a Javier Estévez Gualda y profesora titular del Departamento de Ingeniería Rural Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y de Montes de la Universidad de Córdoba, señaló a Efe que el trabajo, que “se enfoca en el análisis detallado de la temperatura y, en concreto, de la amplitud térmica diaria”, va a permitir “profundizar en la estimación de los distintos índices de aridez que son de gran importancia en regiones como Andalucía”.

García Marín destacó que las conclusiones sobre el Valle del Guadalquivir suponen “una pequeña parte de la tesis”, ya que abarca otros aspectos sobre la “Caracterización multifractal de variables térmicas validada en Andalucía y sus aplicaciones”, como tal es su título

La tesis también aborda la fiabilidad de los datos las 258 estaciones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) de Andalucía, porque “ha habido un cambio generacional en las bases de datos, de manuales a automáticas, lo que lleva que hay diferencia en la sensibilidad de las mediciones”, indica el nuevo doctor.

Consecuencia de ello fue el descarte de las series de 66 estaciones por ser inferiores a quince años y/o a 330 días por año, tras aplicar “un test de calidad que valora si cada uno de los registros tiene sentido”.