La Policía Nacional usó munición real “por error” en los disturbios de Linares

Un cuñado del agredido: “Me dijo que hasta que sangrara no iba a parar”

Una de las calles de Linares durante los disturbios del sábado
Una de las calles de Linares durante los disturbios del sábadoPOLICÍA NACIONAL POLICÍA NACIONAL

En los disturbios generados el pasado sábado en Linares tras la brutal paliza que propinaron dos policías a un hombre y a su hija menor se cruzaron límites más allá de lo razonable. La Policía Nacional ha reconocido que durante la carga se produjo “un disparo” con una arma de fuego real, que hirió con perdigones a un hombre y una mujer. Ambas víctimas fueron atendidas en el hospital San Agustín de la localidad, desde donde se dio aviso de los sucedido a la Comisaría de la Policía Nacional en Linares.

La Policía califica el suceso de “lamentable error”. Según explican, dentro de la investigación abierta, se baraja que un agente cogió “por error” de unos de los vehículos policiales una escopeta tipo “franchi” que en ese momento estaba cargada con munición real.

La líder de Anticapitalistas Teresa Rodríguez calificó este hecho de “absolutamente inaceptable”. “Aún no he escuchado la condena de las fuerzas políticas andaluzas a la actuación de la policía en Linares, tanto en la agresión como en los disparos con munición real durante los disturbios. Tampoco del Ministerio del Interior”, ha asegurado.

De otro lado, José Luis, cuñado del agredido por los dos policías, ha relatado al programa Espejo Público de Antena 3 su versión. Cuenta que ambos iban a salir del bar cuando el policía más corpulento chocó con su cuñado con el hombro. Ambos intercambiaron un comentario simpático pero sin ninguna violencia, según apunta.

El agente que estaba fuera entró en el bar y le preguntó a su compañero: “¿Qué le pasa a este gilipollas?”. Hubo un cruce de insultos y comenzó la pelea. José Luis medió y les pudo separar.

El testigo asegura que no conocían a los agentes y niega altercados previos

Uno de los policías se encaró contra él: “Empezó a decirme que hasta que no sangrara no iba a parar”. “Me decía que si no lo soltaba me iba a ir arrestado con mi cuñado y en un descuido salió corriendo”, relata. José Luis asegura que no conocían a los policías y que se dieron cuenta de que formaban parte de algún cuerpo de seguridad cuando les amenazaron con arrestarles.