Juan Marín: «Hemos perdido un poco el rumbo, pero Cs no va a desaparecer»

Con su partido en plena crisis, el vicepresidente de la Junta defiende agotar la legislatura con el PP en Andalucía y en 2022 «que cada uno haga lo que crea»

El vicepresidente de la Junta de Andalucía, Juan Marín, en un patio del Parlamento
El vicepresidente de la Junta de Andalucía, Juan Marín, en un patio del Parlamento FOTO: Kiko Hurtado

En plena crisis en toda España de su partido, el vicepresidente de la Junta, Juan Marín (Sanlúcar de Barrameda, 1962), insiste en que la Junta de Andalucía agotará los casi dos años que quedan de legislatura, pese al enfrentamiento nacional con el PP. Y parece lo mejor que le podría pasar a un Cs que pierde apoyos en cada cita electoral desde 2019. Ante las elecciones a la Comunidad de Madrid, Marín recomienda ver una serie de ficción danesa, «Borgen»: «El mensaje es claro: el que menos escaños obtiene es que el que gobierna», aunque la realidad sea bien distinta.

¿Cómo está llevando esta crisis de su partido?

Yo lo llevo bastante bien, pero es cierto que me preocupa y veo cómo cada día estamos perdiendo la confianza de más gente y tenemos que intentar revertirlo. ¿Cómo? Trabajando y siendo capaces de llevar el mensaje que defendemos, de un proyecto que hace apenas un año ilusionaba a millones de españoles. Hemos perdido un poco el rumbo y eso hace que estemos en una situación complicada. Pero esto no significa, como algunos vaticinan, que este proyecto político de centro vaya a desaparecer. Ni mucho menos.

Los ataques vienen desde dentro, sobre todo.

Desde dentro hay gente que sencillamente ha entendido la política como una oportunidad personal de situarse.

Vamos a hablar de nombres.

No hay que irse muy lejos: el secretario de organización de este partido nos exigía a todos los cargos electos firmar una declaración jurada que decía que si me iba del partido tenía que entregar mi acta. Pues es él primero que no lo ha cumplido.

Él ha entregado el acta...

Claro, cuando hace un mes y medio la había cogido aquí y estaba negociando con el PP. Me parece muy ético ese posicionamiento... Independientemente de él, mucha otra gente. Hemos visto cómo alguien que hace unos días decía que quien quisiera votar a un partido corrupto que votara al PP. Y una semana después está en el PP (se refiere a Toni Cantó).

Entiende que es difícil que la gente no piense que Cs es un partido abocado a la muerte. Los propios integrantes están viendo hundirse el barco y han dicho «sálvese quien pueda».

Pero es que esos no son nuestros. No eran de este partido, eran unos oportunistas que buscaban protagonismo, puestos de trabajo o realmente pertenecer a algo sin saber a qué. Yo sigo aquí, estén las encuestas donde estén. Hay una gran diferencia entre lo que ha pasado con algunos partidos que desaparecieron y Cs y es que nosotros estamos gobernando.

Diferencia entre el PP nacional y el de Andalucía. ¿Por qué?

Supongo que porque actúan de forma diferente y porque cuando se está en gobiernos hay que ser leal y cumplir los compromisos. Si no los cumples, la lealtad desaparece y la confianza también. Andalucía está sirviendo de ejemplo.

Tuvieron que hacer una escenificación PP y Cs, socios de Gobierno en la Junta, asegurando que no se iban a robar cargos en Andalucía.

Fue un mensaje muy positivo para muchísima gente.

¿Cree que la gente lo recibió así? ¿Por qué esa «renovación de los votos» a los dos años?

Era necesario. En un momento de tanta convulsión, con muchos gobiernos autonómicos que saltaban por los aires, además de un Gobierno en el que un vicepresidente se marcha, con la que hay liada en Cataluña, que no se sabe quién va a dirigir esa comunidad autónoma... pues hemos lanzado un mensaje de tranquilidad. Aquí, tanto Juanma (Moreno) como yo nunca hemos mirado los escaños ni cuándo son las elecciones, ni los sondeos ni nada parecido. Tenemos un trabajo que hacer durante cuatro años y cuando terminen esos cuatro años habremos cumplido ese compromiso. A partir de ahí, que cada uno haga lo que crea conveniente.

En Andalucía de cara a un pacto, la figura de Susana Díaz se pone como obstáculo.

La semana pasada tuve una comisión y el portavoz del partido socialista ponía como ejemplo para dignificar la política a Chaves y Griñán, que están condenados. Todavía no ha condenado el PSOE la corrupción en Andalucía. Se han robado a los andaluces casi seis mil millones de euros y nadie ha salido a decir «nos hemos equivocado».

Eso no va a hacerlo ningún partido. Al PP se le está juzgando ahora y hay una condena por financiación ilegal.

Si alguien está imputado por corrupción política en esa financiación ilegal, tendrá que ir a la cárcel, pagar lo que deba o irse a su casa si tiene un acta de diputado o de senador.

¿Lo va a pedir?

No le quepa la menor duda. Aquí es muy probable que veamos a algunos ministros pasar por el banquillo. En el «caso Isofotón» la Fiscalía nos ha pedido información sobre la participación en las decisiones para dar estas ayudas supuestamente fraudulentas. ¿Quiénes estaban en ese consejo de administración? Están los ministros María Jesús Montero, (Luis) Planas... Eso no significa que sean culpables. Si mañana un juez los llama a declarar como testigos, ¿les pedimos que se vayan? Creo que lo razonable en todos los casos, sea el señor Arenas, la señora Montero o quien sea, que cuando haya una imputación se tenga que marchar de la vida pública.

Vox está pidiendo que se convoquen elecciones en Andalucía y en otras comunidades.

Es que solo piensa en los escaños, no piensa en los andaluces.

¿Puede asegurar que antes de final de año el presidente andaluz no va a convocarlas?

Puedo asegurar que no se van a convocar elecciones hasta finales de 2022.

¿Qué pasaría si se convocan? Porque el problema es que cuando se incumplen acuerdos no pasa nada.

Si alguien incumple un acuerdo tendrá que explicarlo. Yo no lo voy a incumplir y estoy seguro de que Juanma Moreno tampoco. Lo que está clarísimo es que Vox ve que crece en las encuestas y que un adelanto electoral le viene bien. Le viene bien a Vox, pero no a los andaluces. No le vienen bien a una comunidad autónoma ni a un país en un momento como este ningunas elecciones, ni siquiera las de Madrid. Ni unas nacionales como también parece que se está divisando en el horizonte antes de final de año. ¿Cómo la clase política puede estar pensando en elecciones y no en soluciones?

Un sondeo publicado esta semana habla de que Cs se quedaría como una fuerza testimonial en Andalucía.

Eso lo dice un sondeo y el único sondeo posible son las elecciones. A mí me daban cero (escaños) en 2015 y sacamos nueve, y fuimos decisivos para sacar adelante una legislatura. Afortunadamente, en política deciden, en este caso, los andaluces.

Usted ya ha dicho que se va a presentar a las primarias de su partido.

Lo único que hice fue despejar una duda para que a nadie le quedara ninguna duda de que ni me voy a ir al PP ni a ningún lado. Me voy a presentar a Cs cuando llegue la próxima convocatoria electoral en Andalucía y animo a que se presente a todo el mundo.

¿La consejera Rocío Ruiz sería una candidata?

No lo sé, es una decisión personal. Yo lo voy a hacer, porque le aseguro que por lo menos un candidato va a haber. Andalucía no se va a quedar sin candidato de Cs, va a haber continuidad en el proyecto. Ojalá haya no uno, sino cien.

¿La salida de Hervías nadie la vio venir?

Cuando Fran Hervías se plantea como senador lo plantea el partido y nosotros lo apoyamos. Lo de Fran ha sido de una deslealtad absoluta a los votantes de Cs.

Sobre la pandemia, ha habido polémica por el cierre de provincias, para no repetir lo de Navidad, pero se está defendiendo la llegada de turistas.

Bueno, son dos cuestiones completamente diferentes. Por un lado, el cierre perimetral de las provincias no es por lo que pasó en Navidad, es porque el comité de expertos nos dio una información en la que presumiblemente si se abría iba a haber una concentración muy importante, sobre todo en las provincias costeras, y eso podía provocar una cuarta ola.

Pero lo que no se entiende es que sigan viniendo personas de fuera.

Siempre han podido venir desde que empezó la pandemia. Diariamente llega gente a Andalucía y a España que traen un PCR hecho. Si una persona garantiza que no es portadora del virus, ¿por qué no va a poder venir? Lo que sería difícil es que 300.000 sevillanos se fueran a la costa gaditana y que hiciéramos un control, eso sería muy complicado. Eso lo entiende cualquiera. Yo voy a Madrid todas las semanas y nadie me pide nada. Soy partidario del pasaporte sanitario para viajar desde hace un año.

La vacunación se ha tenido que parar por los problemas con AstraZeneca. En Andalucía se insiste en que se necesitan más vacunas.

Es que necesitamos más vacunas si queremos tener una recuperación económica y, sobre todo, salvar vidas. Ahí la Unión Europea en la negociación no ha estado fina. No se puede entender el ritmo de vacunación que tenemos, ni la distribución de vacunas, y además el incumplimiento permanente de algunos laboratorios. Estamos preparados para vacunar todos los días. La ministra de Sanidad decía que no paremos la vacunación en Semana Santa, pero no tenemos vacunas, no sé si todavía no se ha enterado de que no hay suficientes.

Si usted fuera candidato de Cs, ¿sería más fácil un pacto con el PSOE si está Juan Espadas o con la ministra Montero?

Yo he dejado muy claro que el Gobierno de coalición del PP y Cs funciona y a Andalucía le va bien, por lo tanto, mi apuesta es esa: intentar que este Gobierno continúe.

¿Entraría en un gobierno a tres con Vox?

No. Ya a dos es difícil, a tres imposible.

¿Lo apoyaría desde fuera?

Si hay un proyecto y hay propuestas, nosotros vinimos a la política para ser útiles.

¿Independientemente de que entre la ultraderecha en el Gobierno andaluz?

No es una cuestión ideológica. Yo no apoyé al PSOE, yo apoyé las medidas (del acuerdo firmado en 2015).

¿Compara al PSOE con la ultraderecha?

Mire usted, el PSOE de Andalucía es un partido corrupto. No lo digo yo, lo dice la Justicia.

¿Todo el partido?

No, no, por eso firmé (el acuerdo). Y yo supongo que en Vox todo el mundo no será de ultraderecha.

Si en las próximas elecciones en Madrid Cs cae, ¿Inés Arrimadas tendrá que asumir la responsabilidad?

No. Inés Arrimadas, lo he dicho muchas veces, tiene mi apoyo incondicional. Es la persona que en este momento puede liderar este proyecto político. Estoy seguro de que con Arrimadas volveremos a recuperar ese espacio que perdimos. Lo que espero es que nuevamente en Madrid Cs sea decisivo.