La metamorfosis de Vox: ¿de un partido «útil», a una formación «protesta»?

Tras subir un solo diputado en Madrid, una estrategia «equivocada» de radicalidad podría «volvérsele en contra» en Andalucía

El nuevo portavoz del Grupo Parlamentario Vox, Manuel Gavira, conversa diputados de su bancada
El nuevo portavoz del Grupo Parlamentario Vox, Manuel Gavira, conversa diputados de su bancada FOTO: María José López Europa Press

Devolver el aliento y garantizar la atención a trece menores extranjeros no acompañados procedentes de Ceuta ha sido el motivo al que se ha asido Vox para anunciar estos días que no apoyará ninguna iniciativa o proyecto del Gobierno andaluz, sustentado por el Partido Popular (PP) y Ciudadanos (Cs), que no lleve su firma, con lo que quedan excluidos los ya rubricados acuerdos presupuestarios, los de investidura o pactos como el de la reforma fiscal, que permitirá bajar impuestos en la comunidad.

No es la primera vez que se mascan resentimientos ni que el partido que comanda en el país Santiago Abascal amenaza con retirar su respaldo al Ejecutivo autonómico. Tampoco es nuevo que reclamen un adelanto electoral, al que el presidente de la Junta, el popular Juanma Moreno, se niega de momento. De hecho, comenzó a hacerlo con cierta asiduidad después de que la formación naranja se embarcara con el PSOE en la moción de censura de Murcia que resultó fallida y acabó con la convocatoria de los comicios madrileños del pasado 4 de mayo (4M), ratificada entonces la debilidad de la formación naranja y consciente de que el PSOE andaluz tiene que rearmarse.

Aguijoneaban desde hace tiempo, pero en el ámbito de los partidos que soportan el Ejecutivo regional temen ahora que Vox vaya un paso más allá, que endurezca su postura y que diga «no» por sistema a todo lo que salga de los consejos de gobierno «aunque sea bueno para los andaluces». Creen que el resultado de las elecciones de Madrid los ha puesto nerviosos, al no cumplirse el elevado «horizonte de expectativas» que tenían –mejoraron, pero no demasiado al ganar un escaño en la Asamblea y subir de 12 a 13–. Piensan también que se están «equivocando» en la estrategia de escalada y en insistir en un discurso radical contra los menores migrantes no acompañados, que no les funcionó del todo el 4M y que no comparten votantes de PP y Cs a los que pudieran aspirar a persuadir, más allá de los leales con los que cuentan, sobre todo en Andalucía, histórico granero de la izquierda. En cambio, entienden que las encuestas mostraban que el ser un partido exigente, con temas fuerza como los toros o incluso el llamado «pin parental» educativo, pero responsable en asuntos como las cuentas u otras decisiones significativas; les estaba siendo «rentable» desde un punto de vista electoral.

Moreno reiteró el pasado sábado que no anticipará los comicios por ahora, con lo que la otra opción es intentar alargar la legislatura todo lo posible para presentar resultados y pedir a los andaluces, con ellos en la retina, que vayan a llenar las urnas. Para eso será esencial la estabilidad que altera Vox. Este partido ha dejado meridiano que no secundará la reforma urgente de la ley autonómica de salud pública –en realidad lo había avanzado la semana anterior al rechazar las «prisas» repentinas, tras el final anunciado hacía meses del estado de alarma– y ha amagado con no sentarse a negociar los Presupuestos de 2021. Podrían prorrogarse los de este ejercicio y agotar con ellos este ciclo del autodenominado Gobierno del cambio, pero es cierto que los nuevos facilitarían la consolidación de la bajada de impuestos diseñada por la Junta, por ejemplo.

Las fuentes consultadas recalcan que, si Vox se empecina en un camino que no consideran el más recomendable, se le puede «volver en contra», sobre todo, si la ciudadanía comienza a percibirlos como un partido «protesta», en lugar de como una formación «útil», que aspira a ser de gobierno. Conjugar luego la capacidad de olvido de los potenciales votantes puede no ser fácil, como, anotan para finalizar, saben bien en Podemos.

Mensaje lanzado por Vox en las redes sociales
Mensaje lanzado por Vox en las redes sociales FOTO: La Razón