Aguas regeneradas: una herramienta contra la sequía

Cajamar y Wats Ingeniería reúnen al sector y a la Administración para debatir sobre este recurso

Un momento de la jornada «Aguas regeneradas en Andalucía. Presente y futuro»
Un momento de la jornada «Aguas regeneradas en Andalucía. Presente y futuro» FOTO: Kiko Hurtado La Razón

En un contexto de sequía como el que tenemos actualmente cualquier opción es válida para el aprovechamiento de un recurso tan limitado como el agua. Sin agua no hay agricultura y sin esta actividad el futuro de Andalucía estaría lastrado. Por ello, priorizando el consumo humano, las políticas de agua y las tecnologías para su uso eficiente en el agro son fundamentales. Estos fueron algunos de los aspectos que se analizaron ayer en la jornada «Aguas regeneradas en Andalucía. Presente y futuro», organizada por Cajamar y Wats Ingeniería, en la que participaron la Junta de Andalucía, regantes y diversas empresas vinculadas al sector.

Tras la inauguración por parte de Francisco Martínez, director Territorial Sur y Extremadura de Cajamar; Joaquín Sánchez, CEO de Wats Ingeniería; e Isauro López, director de Personal Científico y miembro del Consejo de Dirección de San Telmo Business School, tomó la palabra Manuel Gómez, director general de Producción Agrícola y Ganadera de la Consejería de Agricultura, quien enmarcó la política de agua de la Junta y el respaldo de la Administración autonómica a la opción de las aguas regeneradas.

Gómez aseguró que el regadío «es un pilar básico para el desarrollo rural y la seguridad alimentaria» y destacó que el 30% de la superficie de regadío nacional está en Andalucía, donde radican cerca de 2.000 comunidades de regantes. Dada la situación de sequía «se necesita optimizar el recurso», apuntó Gómez, quien subrayó el objetivo de llegar a 120 hectómetros cúbicos de aguas regeneradas. Junto a ello, señaló tres líneas de apoyo al sector: la modernización de las comunidades de regantes, mediante fondos vinculados al Plan de Desarrollo Rural (PDR); ayudas para la disminución de la dependencia energética y las ayudas para conectar las explotaciones con las depuradoras y desaladoras. «Con las nuevas tecnologías se puede generar un ahorro de 20 hectómetros cúbicos, beneficiándose 7.000 regantes», afirmó Gómez, además de apuntar que la Junta ha movilizado 54 millones de euros para modernizar los regadíos.

De izquierda a derecha, Antonio Martín,  Ricardo García, Manuel Gómez, Álvaro Real, Joaquín Sánchez, Francisco Martínez, Pedro Parias, Jesús Vargas e Isauro López
De izquierda a derecha, Antonio Martín, Ricardo García, Manuel Gómez, Álvaro Real, Joaquín Sánchez, Francisco Martínez, Pedro Parias, Jesús Vargas e Isauro López FOTO: Kiko Hurtado La Razón

Por su parte, Álvaro Real, director general de Infraestructuras del Agua de la Consejería de Agricultura, desgranó el Plan de Aguas Regeneradas de Andalucía, un documento que «pretende proteger el recurso y hacerlo compatible con el desarrollo económico». Durante su tramitación, el texto recibió más de 800 propuestas de entidades, que se sintetizaron en un centenar. Hasta ahora, según apuntó Real, Andalucía gestiona 27 hectómetros cúbicos de aguas regeneradas, el 2,5% del total de los recursos disponibles.

«Este plan no solo construye infraestructuras, sino que activa medidas para usar el agua regenerada de forma inmediata», remarcó Real, quien cifró en 30 hectómetros cúbicos la cantidad que se alcanzará en 2023. El objetivo es llegar a 120 hectómetros cúbicos en 2026, tras una inversión de 101 millones de euros.

La Junta de Andalucía ha declarado de interés un total de 58 obras hidráulicas, por un importe de 230 millones de euros, gracias a los tres decretos de sequía aprobados. De estas 58 obras, 11 son de emergencia, que ya están ejecutándose. «Estamos ante un plan que no solo se desarrolla a nivel de Administración, sino que se ha hecho junto a los usuarios».

La jornada continuó con las ponencias de representantes empresariales y de organismos públicos. Tal fue el caso de Isabel Martín, investigadora y técnico de proyectos en Centa, quien habló de la normativa vigente sobre el uso de aguas regeneradas. Martín desgranó las claves del Real Decreto 1620/2007 y del nuevo reglamento europeo 2020/741. Joaquín Sánchez, CEO de Wats Ingeniería, detalló la tramitación necesaria para solicitar una concesión de agua regenerada, tanto si es a nivel estatal como autonómica. Gabriel Flores, director técnico de Agroener, arrojó luz sobre las tecnologías de autoconsumo. «Somos el mayor especialista del ámbito fotovoltaico en el sector primario», destacó, además de subrayar las bondades de esta tecnología para ahorrar energía. A su juicio, «hay que saber elegir bien la tipología de autoconsumo, según las necesidades». Juan Carlos Gázquez, director adjunto de Cajamar Innova, cerró esta primera parte dando a conocer la incubadora de empresas de alta tecnología vinculada al agua. En este sentido, Cajamar Innova ha asesorado a 68 empresas, destacando los proyectos de Aqualitics o Bioferric Ink.

Posteriormente, se expusieron diversos proyectos tecnológicos vinculados al agua regenerada, iniciativas de éxito sobre la base de la innovación. Francisco Carrasco, responsable técnico de Feragua, desgranó los proyectos Reutivar 1 y 2; Israel Guzmán, gerente de Whater.tech., habló de la desinfección de agua residual regenerada con ácido hipocloroso; Lourdes Orta, técnico comercial de Regaber, y Roberto Ramírez, director gerente de Balam, trataron la eficiencia y la sostenibilidad en el riesgo con aguas regeneradas; Domingo Pérez, delegado comercial de Azud, desgranó las claves para rentabilizar el cultivo de olivar con agua regenerada; y Marc Solá, director comercial de Lama, habló de la tecnología de filtración automática en aguas regeneradas.

La mesa redonda «Presente y futuro de las aguas regeneradas» sirvió para analizar las potencialidades de esta opción, además de contar con opiniones de la Administración, la empresa y el ámbito legal. Pedro Parias, secretario general de Feragua, fue claro al asegurar que «hay que ser cautos». «Es un error pensar ‘vamos a por las aguas regeneradas que esto nos va a salvar’», sobre todo en el contexto actual de sequía. En este sentido, Parias instó a analizar bien los costes y la tecnología a utilizar. «Murcia e Israel nos llevan ventaja», subrayó.

Antonio Martín, jefe de servicio de Regadíos e Infraestructuras de la Consejería de Agricultura, aseguró que la sequía «es un problema social, no solo agrícola» y aludió a que el 95% de los españoles, según el CIS, considera que la sequía y la contaminación constituyen un problema. A su juicio, las aguan regeneradas «son parte de la solución, no la panacea» y aseguró que el último PDR ya hacía referencia a que el agua es un recurso limitado.

«Tenemos el mandato de hacer los regadíos más eficientes», remarcó Martín, quien defendió que el uso de aguas regeneradas y las desaladoras van en consonancia con los planes de lucha contra la desertificación. «Hemos puesto 25 millones de euros encima de la mesa en una convocatoria de ayudas», recordó, además de subrayar el enfoque «holístico e integral» de estas subvenciones.

Por su parte, Juan Luis Pérez-Marín, socio director del bufete Pérez Marín, desglosó las administraciones competentes en las concesiones, siendo la principal la demarcación de cuenca. Otros organismos relevantes son los ayuntamientos, «responsables de que el agua salga de las EDAR en buenas condiciones».

Martín volvió a tomar la palabra para hacer autocrítica, ya que a la Administración se le achaca mucha lentitud. «Hay que tener en cuenta los reglamentos, sobre todo los Feader. En la Junta de Andalucía luchamos para recortar plazos de resolución, pero dependemos de las resoluciones de los organismos de cuenca», apuntó.

Manuel Calvo-Júdici, director de proyectos de Wats Ingeniería, apuntó que de los 20 hectómetros cúbicos de aguas regeneradas de la cuenca del Guadalquivir, Wats gestiona casi 12. Junto a ello, destacó que, en teoría, una concesión se debe resolver en 18 meses, pero la realidad es otra, alcanzando casi los tres años. No obstante, apuntó que la intención de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) es resolver las concesiones pendientes a final de este año o comienzos del próximo. Parias, de su lado, recordó que la situación actual derivada de la sequía es grave y, si continúa la ausencia de precipitaciones, «puede ser dramática». José Manuel Cepeda, presidente de Feragua, instó a las administraciones a abordar las infraestructuras pendientes «por la vía de urgencia» y recordó que sus asociados gestionan 300.000 hectáreas.

La clausura de la jornada corrió a cargo de Carmen Crespo, consejera de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, quien puso en valor el regadío andaluz. De hecho, el 69% del empleo agrario se crea en este sector. Junto a ello, apuntó que la actual sequía «es estructural, no coyuntural», aunque lanzó un mensaje optimista: «Lo que hagamos ahora lo veremos en el futuro».

Crespo remarcó que contra la sequía «hace falta liderazgo y proactividad» e hizo un llamamiento para despolitizar el agua. «No es un tema político, sino social. Es un tema de Estado, un derecho», aseguró, no sin antes recordar que todas las fuentes hídricas «son necesarias». La consejera señaló que las transferencias y trasvases de agua «son fundamentales», desde la España húmeda a la seca, y criticó que solo se fijen 7 hectómetros cúbicos en el trasvase del Ebro, «cuando pueden ser 20».

Junto a ello, recordó que su departamento articuló un pacto del agua, que incluyó 120 alegaciones de la sociedad civil, una «hoja de ruta» que sirve para enmarcar las actuaciones vinculadas al agua. Andalucía gestiona el 30% del territorio en cuanto a recursos hídricos, frente al 67% de la cuenca del Guadalquivir, gestionada por la CHG. «Intentamos tener un entente cordial con el Estado», subrayó Crespo, quien exigió al Gobierno que articule un nuevo decreto de sequía. También recordó que actualmente la Junta mantiene 300 obras de depuración en marcha y ofreció al Estado financiar al 50% las depuradoras pendientes. Junto a ello, destacó que el Presupuesto andaluz aumenta en un 25% las partidas dedicadas al agua.

Volcados en la transferencia de conocimiento

Cajamar no solo proporciona soluciones financieras, sino que la entidad está volcada en la transferencia de conocimiento. Es el mensaje que lanzó el director Territorial Sur y Extremadura de Cajamar, Francisco Martínez, en la inauguración de la jornada. «Llevamos 60 años aportando servicios y productos financieros, así como trabajando en la mejora de la eficiencia y la sostenibilidad en el uso del agua», aseguró, destacando la creación de la incubadora de empresas de alta tecnología del agua Cajamar Innova. A su juicio, «estamos viviendo muchas incertidumbres, que también suelen venir acompañadas de oportunidades», por lo que «tenemos que estar preparados para aprovecharlas». En este escenario, Cajamar «es un aliado estratégico de nuestras empresas y productores, tanto del ámbito urbano como del medio rural».