Historia

Por qué el aeropuerto de Sevilla era el de San Pablo, su relación con el torero Ignacio Sánchez Mejías y otras curiosidades

El aeródromo pasará a denominarse Diego Velázquez

El aeropuerto de Sevilla
El aeropuerto de Sevilla ha aumentado un 11 por ciento su volumen de viajeroslarazonLa Razón

El aeropuerto de Sevilla pasará a llamarse Velázquez tras el acuerdo del Pleno del Ayuntamiento de Sevilla. Sonaron otras opciones como otro genio de la pintura como Murillo e incluso el ex presidente del Gobierno sevillano Felipe González. Hasta ahora era el aeródromo de San Pablo. ¿Por qué?

Hasta los años 30 del pasado siglo, los terrenos del aeropuerto pertenecían a un cortijo llamado San Pablo. De ahí la nomenclatura. El dueño de estos terrenos era el torero Ignacio Sánchez Mejías, protector de la Generación del 27 y a quien Lorca le dedicó sus legendarios versos de "a las cinco de la tarde".

El torero cedió parte de los terrenos al proyecto de la empresa alemana de dirigibles Graff Zeppelin. En el estreno llegaron 18 pasajeros germanos.

Hasta la década de 1930, los terrenos donde hoy se ubica el Aeropuerto de San Pablo de Sevilla eran un cortijo que fue el que le dio nombre al aeropuerto. El torero Ignacio Sánchez Mejías cedió parte de sus terrenos en el Cortijo de San Pablo para el proyecto de la empresa germana de dirigibles Graff Zeppelin, procediéndose a inaugurar este nuevo lugar con la llegada de los 18 primeros pasajeros provenientes de Alemania. La Guerra Civil cortó de cuajo estos proyectos.

Imagen de Ignacio Sánchez Mejías
Imagen de Ignacio Sánchez Mejíaslarazon

El copropietario de los terrenos era Ildefonso Marañón Lavín, que era edil del Ayuntamiento y cedió la parcela, por lo que se dejó el nombre de San Pablo en agradecimiento y homenaje. Los terrenos fueron cedidos a precio simbólico. Aún hoy, como en los tiempos en que era cortijo, en los alrededores del aeropuerto hay cultivos.

Hasta la fecha, el aeródromo sevillano estaba en Tablada, en el sur de la ciudad. En 1933 se realizó el primer vuelo transatlántico, que inició en Sevilla desde Tablada y finalizó en Camagüey, Cuba.

La relación de Sevilla con la aeronáutica viene de muy lejos y ahora la capital hispalense ha sido elegida como sede de la Agencia Espacial Española.