Sr. Presidente, hay soluciones (10)

Creí, ingenuo de mi, que tras su visita de ayer a la Presidenta de la Comunidad de Madrid, precedida de unas declaraciones incendiarias el día anterior de su portavoz parlamentaria, al ser usted el jefe y tras ver en los medios la palabra tregua, que usted hubiera reaccionado en la entrevista y también soportado en sus palabras de unidad y de que esto no es ideológico sino epidemiologico...

Los madrileños y resto de españoles creíamos poder darle un enésimo margen de confianza por pequeño que fuera, dado que lo tiene agotado, y para ir todos a una en la protección de las vidas de los madrileños y de todos los españoles. Creíamos que por fin un halo de responsabilidad, de rigor y de principios básicos, por fin habían impregnado su persona, ante la gravedad de la situación de la epidemia .

Los españoles de buena voluntad creímos por unos minutos escuchándole ayer ante los medios que usted desde el Gobierno se comprometía a lo que por otro lado son sus obligaciones, por tanto nada extraordinario, pero dadas las circunstancias, estando toda la sociedad ávida por escuchar compromisos sensatos y muy urgentes en bien de la salud de todos.

Hoy, apenas unas horas después, donde usted tendría que haber dado instrucciones de acabar con la mala praxis política a sus subalternos, e instrucciones de remar todos juntos, resulta que da las instrucciones contrarias, y hoy su portavoz en el Congreso incendia gravemente de nuevo el compromiso suyo, añadiendo demagogia y corrupción verbal inaudita, llamando de nuevo a manifestarse, no pero si, en plan astucia revolucionaria. Que gran desprestigio está causando también usted a su partido, que tanto ha contribuido a nuestra democracia y a mantener los respetos necesarios a los valores democráticos independientemente de la legítima disputa política. Menos mal que muchos miembros de su partido de mucha trayectoria reconocida y democrática y muchísimos de sus votantes no están nada de acuerdo con su acción diaria. Es un clamor entre los simpatizantes de sus siglas, el enorme daño que usted hace sin ninguna necesidad ni lógica que pueda entenderse en una democracia del siglo, XXI, queriendo volver al pasado más involucionista y arcaico, y trabajando todos los días para ello, en vez de hacerlo para todo lo que requiere una sociedad moderna.

Volviendo a su actitud y comportamiento de ayer, no solo es de una ficción teatral que logra superar un guión que fuera hecho por unos lunáticos sin escrúpulos que quisieran ganar el premio al mejor relato de interpretación en una comedia a realizar en Marte, sino que superando esta elucubración de lo absurdo, resulta que usted si está en la tierra y delante de un gravísimo problema de salud y de enorme urgencia social, laboral y económica.

O bien usted es el mejor actor de ese teatro de lo grotesco e irrespetuoso, dadas las circunstancias, o bien es el maestro de Maquiavelo recién reencarnado. Nadie puede encontrar una explicación mínimamente entendible de otra manera .

Sin embargo, dada la enorme urgencia y gravedad que hoy tiene España con la pandemia y con la gravísima situación así mismo con la urgencia económica, siendo en ambos asuntos los que peor lo estamos gestionando de Europa , la responsabilidad del presidente del Gobierno es total.

Nadie puede entender cómo confina España hasta junio y ser el primer país del mundo en número de muertes y después dejar la responsabilidad a las autonomías y desaparecer durante el verano después de declarar que salimos “más fuertes” y en un mitin en Galicia dar por " vencida la pandemia " asegurando que el virus está " controlado". Es de una irresponsabilidad inaudita.

Se le ha pedido a primeros de agosto poder hacer una auditoría y evaluación urgente por verdaderos expertos sobre lo que ha pasado y no escucha, se le ha pedido de nuevo ayer y hoy el ministro de Sanidad poniendo todo tipo de inconvenientes y eso después de haber tenido que reconocer no tener el Gobierno comité de expertos como vino diciendo y asegurando que por supuesto lo tenía, y ratificándolo permanentemente durante el confinamiento . La mentira no es que sea su referente, es que es el sujeto, verbo y predicado de cualquier frase suya, por lo que usted ya no tiene ninguna credibilidad, y por ello debe dimitir. La protección de la salud de los españoles, y los sacrificios que hemos de hacer por las consecuencias de la pandemia lo exigen.

Madrid no puede ser su caballo de Troya para sus planes perversos. Debiera haber pedido perdón por no haber contestado tantas cartas, y por fin acudir ayer. También debiera haber desautorizado a preguntas de los periodistas a su jefa de filas en el Congreso y la manifestación prevista, pero usted callo. Eso sencillamente no se hace.

Madrid, le pidió en Junio medidas extraordinarias para Barajas, que es lo mismo que decir medidas como las que hacen otros países pare la entrada segura por la principal puerta de España . Nada de nada. España habiendo perdido su temporada turística, los principales países europeos marcando zonas donde no acudir sus turistas, y Madrid sin proteger esa puerta tan importante, por su desistimiento e incompetencia. Madrid ha sido ejemplo en la parte más compleja hasta este momento de la pandemia, siendo además, la region más difícil de proteger, por sus características de ubicacion, centro neurálgico de movilidad y conexiones etc, pero sin embargo ponerse a la cabeza de la respuesta y en parámetros positivos sanitarios, ejemplo además, para la propia Organización Mundial de la Salud y para el resto de Europa. Lo mínimo que usted debió hacer ayer es partir de esa premisa y desde luego el día después recordarlo y hacerlo recordar a sus subordinados de forma permanente. Ese ejemplo lo ha dado solo Madrid, y sin su ayuda, y al frente su Presidenta, durante meses agotadores, teniendo que ser ella y su equipo la que protegiera a los sanitarios, como cuestion indispensable, cosa que le correspondía hacer a usted, y no solo no lo hizo, sino que interpuso continuos obstáculos. Ni una palabra de arrepentimiento. ¿Da usted así ejemplo de algo digno de quien ostenta su representación institucional?

Si todo esto es gravísimo y no lo entiende nadie sensato, menos aún es ocultar el número de muertes que tiene España. Eso sencillamente no tiene nombre. Usted sigue todos los días sin reconocer cuantas personas están muriendo en España desde el comienzo de la pandemia y eso por supuesto no tiene nombre, pero más allá de ello, siendo difícil expresar lo que ello significa, cualquier persona que cayera en tal indignidad seria deshonrada para siempre.

Me dirá que no tiene nada que ver, pero todo tiene que ver y mucho para gobernar la nación. Cada acto, cada hecho, cada día es esencial para gobernar España con prudencia y respeto a todos los españoles, y hay cuestiones que son trascendentales para la mínima dignidad de las personas y del conjunto de la sociedad .

Como también otras cuestiones, y de toda índole están en el día a día de España, terminare volviendo a pedir que España se sume al informe de la ONU que condena a Venezuela por cometer su gobierno crímenes de lesa humanidad, y que el presidente del Gobierno lo denuncie expresamente, exigiendo a su vicepresidente que lo haga de forma especial también. La democracia lo exige sin demora. Tiene la oportunidad.

Dado que estamos incomprensiblemente en un momento en que aunque parezca broma el vicepresidente ataca en estos mismos momentos a la monarquia parlamentaria, es decir a la constitución, ataca a la transición, ataca el estado social y de derecho, ataca la unidad de España, ataca a Madrid, hoy mismo, y ataca a la democracia que nos hemos dado todos los españoles y el presidente no dice nada, sigue atacando, con todo ello, y más callado, sigue otra vez, e igual, en plena tragedia de la pandemia, con miles y miles de españoles muertos, muy difícilmente se puede creer en alguien que quiera el bien de los españoles, y con ello querer el necesario bien de todo lo fundamental para afrontar la pandemia y todas sus urgentes necesidades sanitarias, sociales, laborales, económicas, empresariales y humanas, en Madrid y en toda España.

Es así de triste y de obvio. La solución es que usted se transforme en algo racional, humano, democrático y normal y cambie totalmente el rumbo cuando una tragedia sin igual en un siglo, está asolando España. ¿Se permite usted decir ayer que hay que “cambiar el clima político” e invitar a “dejar la lucha partidista”, cuando manda simultáneamente a sus subordinados hacer todo lo contrario? ¿ Llega a comprenderlo mínimamente usted?¿Llega quizá a comprenderse usted a si mismo? Se lo recordaremos desde la sociedad civil todos los días.