El bodeguero Carlos Moro acerca la cultura y apuesta por ella como una inversión

Bodega Emina acoge “La Aventura Creativa de Coello’, una retrospectiva del artista vallisoletano a través de una selección de 60 obras

Carlos Moro y Andrés Coello
Carlos Moro y Andrés Coello FOTO: ICAL Agencia ICAL

En su afán también por divulgar la cultura y el arte de Castilla y León y de la provincia de Valladolid para darlo a conocer a la sociedad, el presidente de Bodega Emina, Carlos Moro, presentaba este martes ‘La Aventura Creativa de Andrés Coello’, una retrospectiva del artista vallisoletano Andrés Coello a través de una selección de 60 obras que repasa distintas técnicas y materiales desde 1968 sin perder su inconfundible estilo.

“Es imposible comprender el arte de Castilla y León en el último siglo sin la figura de Andrés Coello”, destacaba el empresario de Valbuena de Duero, para quien el artista es un “maestro referente de la cerámica” cuyo legado considera “sobresaliente” y que por ello quiere divulgar en sus instalaciones, tanto en la Ribera de Duero vallisoletana, donde se encuentra ahora la muestras, como posteriormente en la bodega que tiene en la Denominación de Origen Rueda.

Una exposición que pone de manifiesto una vez el compromiso de Carlos Moro con la cultura y que se suma a las ya albergadas en sus instalaciones, con obras de artistas como Cristóbal Gabarrón o Carlos Montesinos. Además, Emina se ha prodigado en diversas colaboraciones con centros culturales y artísticos de referencia, como el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA), el Museo Patio Herreriano de Valladolid o con la Fundación de Las Edades del Hombre entre otros proyectos.

El delegado territorial de la Junta, Augusto Cobos, inauguraba esta exposición en compañía de Moro y del vicepresidente de la Diputación de Valladolid, Víctor Alonso.

El primero, ponía en valor iniciativas privadas como la llevada a cabo por el bodeguero Carlos Moro, “porque favorecen y potencian la difusión de la cultura desde un punto de vista privado y redunda en una mayor capacidad competitiva a nivel empresarial”.

El segundo, por su parte, destacaba de esta iniciativa como el claro ejemplo de dos personas influyentes, emprendedoras, innovadoras “que han apostado por desarrollarse en nuestra provincia favoreciendo el crecimiento económico y contribuyendo, con acciones y hechos, al reto demográfico”.

El artista, por su parte, agradecía a Bodega Emina su apuesta por incentivar y potenciar las diferentes formas de expresión artística “con un especial cariño”. “Sigo siendo un chaval de 86 años que se sigue emocionando con estas iniciativas”, decía el propio Coello, mientras reconocía que ver su obra expuesta en un edificio industrial es “algo rompedor” y aplaudía por ello a Emina al entender que “la cultura es una inversión”.

El presidente de Bodegas Emina, Carlos Moro, y el artista Andrés Coello suscriben el convenio de colaboración
El presidente de Bodegas Emina, Carlos Moro, y el artista Andrés Coello suscriben el convenio de colaboración FOTO: Bodegas Emina

Larga trayectoria profesional

Nacido en Valladolid en 1935, Coello comenzó su trabajo colaborando con arquitectos y decoradores. Fue un revolucionario del barro y la cerámica y se le considera el maestro de la escultura. En 1965 inicia sus estudios sobre la cerámica popular. El interés por este aspecto del arte se puede deber a las visitas que realizaba a los alfareros del pueblo Arrabal de Portillo durante su infancia.

En 1971 comienza a experimentar junto con los alfareros de Arrabal nuevos diseños y formas desarrolladas a partir de las técnicas tradicionales de dicho centro alfarero. Dos años más tarde, tras la realización de numerosas obras artísticas traducidas en murales, cuadrados y piezas cerámicas, se decide fundar la primera Escuela-Taller de cerámica de Valladolid bajo el nombre de ‘Tierras del Valid’.

Desde entonces, cientos de alumnos han pasado por allí, siendo muchos los que se han establecido en la zona y otros actualmente dirigen otras escuelas de cerámica de distintos países.

En 2001 constituyó la Fundación Andrés Coello, que preserva y promueve el patrimonio artístico realizado y acumulado durante más de 50 años de actividad ininterrumpida compuesto por más de 25 contenedores monográficos que se exhiben continuamente en medio mundo.