«Si sumamos esfuerzos, podemos arrebatar la Generalitat a los separatistas»

Entrevista a Óscar Ramírez, concejal y presidente del PP provincial de Barcelona

MIQUEL GONZÁLEZ / SHOOTING (nombre del dueño)MIQUEL GONZÁLEZ / SHOOTING

Miembro de la renovada cúpula del PP de Alejandro Fernández y concejal en el Consistorio barcelonés junto a Josep Bou, Ramírez valora la actualidad política y municipal con la vista puesta en 2020.

-Hace un año que asumió las riendas del PP en la provincia de Barcelona, ¿qué valoración hace tras un ciclo electoral eterno?

Ha sido un año complicado desde el punto de vista electoral porque hemos tenido tres elecciones y eso conlleva un trabajo muy importante. La valoración ha sido buena pese al resultado de las municipales que nos hizo perder espacio electoral, como en 2015, por la situación concreta y porque nos salieron adversarios políticos, como C’s y Vox. Nos dimos un batacazo, no hay que negarlo, porque pasamos en la provincia de 112 concejales a 38. Pero es cierto que en las ultimas elecciones del 10-N, la tendencia es muy buena. Hemos visto una recuperación importante, pasando por delante de C’s y Vox. La tendencia es buena.

-¿Cuál sería un buen resultado en las próximas autonómicas?

-Las perspectivas son buenas, porque lo que se puso de manifiesto el 10-N es que la alternativa real del centro derecha liberal es el PP, y la alternativa y quien lidera el constitucionalismo en Cataluña es el PP y la figura de Alejandro Fernández.

-¿La mano tendida a Cs para una coalición sigue siendo el camino ante las reticencias que está mostrando?

-Creemos que sigue siendo el camino y eso demuestra una gran generosidad por parte del PP y de Alejandro Fernández. Estamos ofreciendo una alternativa real al constitucionalismo en Cataluña. En las ultimas elecciones, Cs sacó mayoría y ni siquiera se presentó a la investidura para presidir el Govern. Creemos que si todos los partidos sumamos esfuerzos existe la posibilidad de arrebatar el gobierno de la Generalitat a los separatistas y por eso somos generosos. Ese es el camino.

-El camino es Cs, ¿y Vox?

-Descartar no se ha descartado absolutamente nada. Todo el que quiera cumplir con la Constitución y quiera presentar una alternativa constitucionalista contra el separatismo creo que tiene cabida en el proyecto de Cataluña Suma.

-Entonces, ¿no descartan a Vox para Cataluña Suma?

-No descarto ningún partido que sea constitucionalista. Es cierto que hay que abandonar el populismo, porque muchas veces hay algunos mensajes que son simplistas, y dan soluciones fáciles a problemas complicados. Yo no creo en los crecepelos. Nosotros somos proeuropeistas; defendemos la Constitución con todas las consecuencias y en todos sus términos. Por eso defendemos la España de las autonomías. Desde una posición en la que no se gobierna, se pueden hacer alegatos populistas pero la realidad al final es mucho más complicada. Hay que dar un mensaje de seriedad, de gestión y realista y no caer en esos totalitarismos, en ese populismo. En cualquier caso, estamos abiertos a pactar con aquellos que defiendan la Constitución.

-Y el PSC, ¿en qué situación quedaría?

-El problema es que, en Cataluña, el PSC, desgraciadamente, tendría que volver a sus orígenes para recuperar el camino constitucionalista, porque se ha separado completamente. Ellos quieren un tripartito de izquierdas en la Generalitat y les da igual que sea separatista. Un día hablan de plurinacionalidad y al siguiente hablan de que hay ocho naciones en España.

- Ya a nivel municipal, ¿cómo valora este medio año de gobierno de Colau y Collboni?

-Yo a Barcelona la veo enquistada en la misma situación que en el mandato anterior. Llevamos seis meses de gobierno municial, de esa gran coalición que presentó Jaume Collboni junto a la alcaldesa Colau anunciando que sería un Ejecutivo progresista, que tendería la mano a todas las fuerzas de la oposición para llegar a acuerdos. Nosostros no lo vemos, más allá de pequeños gestos o tics respecto a algunos aspectos como puede ser el tema de la seguridad con el nombramiento de Albert Batlle o la convocatoria de nuevas plazas de la Guàrdia Urbana. Sin embargo, no se están acometiendo otras problemáticas enquistadas como el turismo, el PEUAT y las sentencias condenatorias del TSJC o la promoción económica. El viernes pasado aprobamos el proyecto de ordenanzas fiscales en el que se vuelve a redeeditar de facto un tripartito de la mano de Ada Colau, Jaume Collboni y Esquerra para incrementar la presión fiscal sobre todos los barceloneses. Entendemos que ese no es el camino, el nuestro es totalmente opuesto.

- ¿Cuál es su propuesta?

- Creemos que lo que hay que hacer es reactivar la economía, potenciar los emprendedores y bajar la presión fiscal en las familias para generar más empleos. De las ciudades más importantes de España, Barcelona es la que sufre una mayor presión fiscal en estos momentos. La vía es bajar impuestos y reducir el gasto de la Administración, y se puede hacer.

-En dos días entra en vigor la Zona de Bajas Emisiones, una de las medidas estrella de Colau.

- Sin lugar a dudas, desde el PP siempre estamos a favor de una mejor calidad de vida para los ciudadanos y para barceloneses. Es cierto que la contaminación atmosférica afecta a la salud pública de los ciudadanos pero no es menos cierto que si ya llevamos más tres años hablando de la zona de bajas emisiones, por parte del Ayuntamiento y del gobierno metropolitano no se han llevado a cabo las medidas necesarias para poder llevar a cabo esa prohibición de circulación de vehículos. Criticamos que hay improvisación y falta de previsión. Lo que se tendría que haber hecho era preparar el terreno para la entrada en vigor de la medida y no trasladar la responsabilidad una vez más a los ciudadanos. Ha faltado aplicar medidas de forma progresiva, hemos tenido tiempo para hacerlo y no se ha hecho. Para los transportistas de mercancías o los autocares hemos logrado una moratoria de un año apretando desde la oposición, pero luego están las motocicletas. En ningún momento se ha hecho ni un gesto, presentamos alegaciones para que se les aplicara también una moratoria para que pudieran hacer la transición o que se flexibilizara el horario porque muchos usuarios las utilizan para ir al trabajo y volver a su casa.

-¿Qué ha faltado?

-No se ha trabajado ni desde la Generalitat ni desde el área metropolitana ni desde el Ayuntamiento en construir una alternativa real en el transporte público. No se han hecho inversiones, el transporte público no va a poder absorber toda la demanda porque no se han incrementado las flotas de autobuses y se han encargado unos convoyes de metro que no son suficientes. No hay un transporte en condiciones para la gente que vive fuera de Barcelona y se desplaza a trabajar.

-Visto con perspectiva, ¿Valls tomó una buena decisión facilitando la reelección de Colau?

- Que fuera una buena o mala opción es difícil de valorar. No sé qué era peor, si darle la cogobernabilidad a un partido que es secesionista con Maragall a la cabeza, o dárselo a Colau con el PSC. Al final, esta segunda opción es la menos mala, porque siempre, dentro de lo que cabe, podemos apelar al pasado del PSC como partido constitucionalista aunque estos momentos no esté dando prueba de ello.