Colau acuerda sus primeros presupuestos en cuatro años con ERC

Barcelona reedita el tripartito para aprobar unas cuentas expansivas: BComú y el PSC aceptan la propuesta de ERC de ampliar 100 millones de euros las cuentas

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y el líder de ERC en el Ayuntamiento, Ernest Maragall EUROPA PRESS 17/01/2020 EUROPA PRESS

Entre las fiestas de la Mercè y Santa Eulàlia, las dos patronas de la ciudad, el Ayuntamiento de Barcelona ha vivido esta mañana una fiesta extra: Ada Colau y Ernest Maragall han escenificado el acuerdo para aprobar los presupuestos. Primero fueron las ordenanzas municipales y ahora, tras cuatro años de reproches y negociaciones fallidas en los que el «procés» ha enturbiado también la política municipal, Colau ha conseguido también acordar unos presupuestos nuevos para Barcelona. Bcomú y el PSC han vuelto a contar con el apoyo de ERC a quien la alcaldesa ha agradecido el tono y la actitud constructiva para llegar “a un principio de acuerdo”. El líder municipal de ERC, Ernest Maragall, ha precisado esta mañana que el acuerdo no está cien por cien cerrado, quedan algunos flecos, pero nada que no pueda salvarse con más diálogo. “Queremos un buen presupuesto para la ciudad después de tantos años de prórroga y de mecanismos indirectos para sacar adelante la legislatura", precisó.

Barcelona no aprobaba unas cuentas en votación con un acuerdo entre el gobierno y la oposición desde que gobernaba Xavier Trias, de esto hace dos legislaturas. Colau sacó adelante dos presupuestos con un mecanismo excepcional, la cuestión de confianza, y prorrogó otros dos.

El acuerdo ha sido posible después de que Bcomú y el PSC aceptaran, a propuesta de ERC, aumentar los presupuestos en 100 millones de euros para inversiones prioritarias en vivienda y emergencia climática. “Son dos objetivos que compartimos”, constató Colau.

Las cuentas que han pactado las fuerzas progresistas son expansivas. “Por primera vez, Barcelona llega a un presupuesto de 3.000 millones de euros”, avanzó la alcaldesa. Estos números son posibles porque según explica Colau “Barcelona es una ciudad saneada, sin deuda y, por lo tanto, merece ampliar la capacidad de inversión”. Tanto Colau como Maragall coinciden en que ha llegado la hora de cambiar el marco de la austeridad que marcaron Cristóbal Montoro y Artur Mas.

El malestar entre ERC y JXCAT, «in crescendo» desde 2017, ha ayudado a resquebrajar la política de bloques y a abrir el diálogo entre fuerzas. Fruto de esta dinámica, Barcelona recupera un pacto tripartito de izquierdas, en España, ERC ha facilitado un Gobierno entre PSOE y Unidas Podemos, y en Cataluña los comunes negocian con Pere Aragonès, el vicepesidente económico, para sacar adelante unas cuentas. En Cataluña, hace dos años que no hay presupuestos.