Fallece Enrique Irazoqui, el Cristo de Pasolini

El actor catalán tenía 76 años y también ejerció como profesor de literatura

El actor, economista y profesor de literatura Enrique Irazoqui, conocido por ser el protagonista de “La Pasión según San Mateo”, de Pier Paolo Pasolini, falleció a los 76 años.

Nacido en Barcelona en 1944, Irazoqui era hijo de padre vasco y madre italiana. Con 19 años, mientras recorría Italia para recoger fondos para el entonces ilegal Sindicato Democrático de Estudiantes, conoció al poeta y director de cine Pier Paolo Pasolini. Ese encuentro le cambió la vida porque el artista italiano vio en él al actor que necesitaba para interpretar a Cristo en la película que estaba preparando en ese momento, “La Pasión según San Mateo”. Era 1964 y el joven estudiante catalán no tenía ninguna experiencia ante las cámaras, pero Pasolini no quería intérpretes profesionales porque buscaba realismo para esa cinta. Eso hizo que también contara, en el papel de apóstoles, con Enzo Sciliano, futuro biógrafo del poeta; Giacomo Morante, sobrino de Elsa Morante; o el escritor Alfonso Gatto. En una entrevista con “Vanity Fair", Irazoqui recordó que la primera vez que se encontró con Pasolini este exclamó: “¡He encontrado a Jesús, Jesús está en mi casa!” “Yo no entendía qué estaba pasando. Pero empecé a dar mi discurso de siempre: “Las universidades españolas y sus organizaciones contra el fascismo, etcétera, etcétera…”. Y él, en lugar de interrumpirme como hacían todos los demás, se puso de pie y empezó a dar vueltas a mi alrededor”, aseguró Irazoqui.

La película obtuvo el Premio Especial del Jurado del Festival de Venecia y en España fue estrenada a regañadientes por las autoridades franquistas, aunque finalmente fue censurada. En 2004 “L’Osservatore Romano”, el órgano oficial del Vaticano, calificó la película como la mejor representación de Jesucristo en la gran pantalla.

Con posterioridad, Irazoqui también participó en “Noche de vino tinto" de José María Nunes; “Dante no es únicamente severo”, de Joaquim Jordà y Jacinto Esteva, uno de los títulos míticos de la llamada Escuela de Barcelona; y “A la soledat”, de José María Nunes. La última vez que se puso ante las cámaras fue en “Cenestesia”, de Joan Vall Karsunke.

Fue profesor de literatura y un consumado ajedrecista. En 2014 se afilió a Podemos, aunque se acabó dando de baja por su posicionamiento ante el indpendentismo en Cataluña.