Cataluña modificará el toque de queda antes de que acabe el estado de alarma

La Generalitat ha explicado que la someterán a revisión “constantemente para adaptarla a la situación epidemiológica”

La consellera de Salud de la Generalitat, Alba Vergés, acompañada por el secretario de Salud Pública, Josep Maria Argimon
La consellera de Salud de la Generalitat, Alba Vergés, acompañada por el secretario de Salud Pública, Josep Maria ArgimonDAVID BORRATEFE

En apenas cuatro semanas, el 9 de mayo, finaliza el estado de alarma y el Gobierno ya ha anunciado que no se renovará. Una de las restricciones principales que se verá afectada será el toque de queda, ya que, a priori, quedará sin amparo legal. En este sentido, Marc Ramentol, secretario general de Salud de la Generalitat, ha asegurado que el 9 de mayo “ni mucho menos habrá terminado la emergencia pandémica en Cataluña”. En una entrevista de Catalunya Ràdio ha dicho, sin embargo, que “esta es una medida para la que no sé si hace falta esperar al 9 de mayo”.

Ha explicado que la someterán a revisión “constantemente para adaptarla a la situación epidemiológica” de cada momento antes de esa fecha, y ha destacado que pese a ser una medida efectiva está afectando a nivel emocional de la ciudadanía. El secretario de Salud afirmó que el toque de queda “ha sido una medida efectiva”, pero ha insistido en que afecta emocionalmente la población y ha abierto la puerta a revisarla antes del fin del estado de alarma. En este sentido, también ha asegurado que la medida continuará en revisión y, a partir del 9 de mayo, si sigue siendo necesaria, estudiarán qué mecanismos legales se aplicarán en caso de que la pandemia no esté más controlada.

Ramentol también ha recordado que aún se está lejos de la inmunidad de grupo: “El 9 de mayo estaremos un poco mejor, pero la emergencia pandémica no se habrá acabado”. Sobre el proceso de reapertura, el secretario destacó que es posible que el 26 de abril se pueda reanudar el proceso de reapertura: “Si los números acompañan”.

También ha criticado que el Gobierno no tenga previsto prorrogar el estado de alarma más allá del 9 de mayo, porque para ese entonces los datos epidemiológicos podrán estar mejor “pero ni mucho menos habrá terminado la emergencia pandémica”.