Vall d ‘Hebron hace posible el piel con piel de una madre con sus trillizos prematuros con oxigenoterapia

Es la primera vez que en el Servicio de Neonatología del centro hospitalario se lleva a cabo el método canguro en circunstancias tan adversas

Arai, Roc y Alex junto con su madre practican el método canguro
Arai, Roc y Alex junto con su madre practican el método canguroVall Hebron

En España nacen al año en torno a 29 mil niños prematuros y en todos estos casos es indicado llevar a cabo el método canguro, que se ha instaurado ya como una técnica muy eficaz para potenciar el correcto desarrollo y evolución del bebé, así como para reducir el tiempo de ingreso hospitalario del neonato y favorecer el vínculo entre el recién nacido y sus padres y mejorar el estado emocional, sobre todo, de la madre.

Esta práctica, que consiste en colocar al neonato sobre el pecho de sus progenitores para facilitar así el contacto piel con piel entre ellos, recrea las sensaciones que el recién nacido percibe cuando está dentro del útero materno, como la voz, el latido del corazón o el olor, y favorece una mejora del neurodesarrollo del bebé prematuro, así como de su frecuencia cardíaca y su respiración. Gracias a esta técnica, la madre y el bebé experimentan una sensación de tranquilidad y bienestar que se refleja, incluso, en los monitores a los que el neonato está conectado para controlar y hacer seguimiento de su estado y evolución: mejora la saturación, disminuye el estrés, y el ritmo cardíaco y la situación clínica se estabilizan.

Por todo ello, este método está instaurado en los Servicios de Neonatología, sin embargo hay veces en las que su puesta en práctica es realmente complicada. Cuando el parto es múltiple, el piel con piel se complica, puesto que el espacio sobre el que la madre puede mantener a los bebés en un contacto estrecho es limitado, pero si además éstos dependen de alguna máquina para vivir, la operación se torna muy compleja, pero no imposible, como ha demostrado ya el equipo de enfermería y de técnicas de cuidados auxiliares de enfermería del Servicio de Neonatología de Vall d’Hebron.

Y es que el pasado 20 de marzo, con escasos minutos de diferencia, llegaron al mundo los trillizos Roc -con 1,280 kilos-, Alex -con 1,160 kilos- y Arai - con 1,200. El parto estaba previsto para la 35ª semana de gestación, ya que en partos múltiples es habitual que el embarazo no llegue a término, sin embargo, cuando se cumplía la semana 28 de embarazo, la madre rompió aguas y los bebés vinieron al mundo con prematuridad, por lo que tuvieron que ser ingresados en la UCI de neonatos y requirieron oxígeno.

En estas circunstancias, el método canguro estaba indicado, pero el ser tres los bebés con los que la madre debía hacer el piel con piel y el que éstos, además, estuvieran conectados a una máquina para recibir oxigenoterapia de alto flujo, lo hacía muy complicado. Sin embargo, gracias a una bombona de oxigeno extra para asegurar la aportación de oxigeno a los bebés, de manera que éstos no hicieran ni hipoxia ni apnea, así como a la pericia del personal y a la decisión y entusiasmo de la madre, finalmente los trillizos pudieron hacer el piel con piel, todos juntos, con su progenitora.

Es la primera vez que hacemos esta técnica con los tres bebés a la vez y la madre”, asegura el doctor Félix Castillo, jefe de Neonatología del Hospital Vall d’Hebron, quien al respecto comenta que “en el caso de mellizos, normalmente el padre hace el método canguro con uno de los recién nacidos y la madre, con el otro; cuando son trillizos, habitualmente la madre se encarga de dos de ellos y el padre, del tercero, pero nunca antes habíamos hecho este método con los tres neonatos y la madre de forma simultánea y de hecho nunca pensamos en esa posibilidad”.

Pese a todo, eso finalmente ha sido posible, y tanto los bebés como la progenitora han podido disfrutar de un piel con piel único. “La sensación de bienestar de la madre era total, porque fue como una unión familiar”, comenta el doctor Castillo, para a continuación señalar que “para los trillizos fue como un recordatorio de cuando estaban en el útero materno”. En cualquier caso, tal y como apunta el jefe de Neonatología, “este piel con piel de la madre como los tres bebés es algo que se hace de forma puntual, pero al menos hemos podía comprobar que es posible, algo que no teníamos nada claro”.

Dos semanas después del nacimiento, Arai, Roc y Alex siguen ingresados en la UCI de neonatos y aún requieren oxigenoterapia de alto flujo, aunque ahora mismo solo uno de ellos ha tenido que volver a la nutrición parenteral. Tal y como suele ser habitual en estos casos, cuando se acerque la que hubiera sido la fecha del embarazo a término, es decir cuando se debería haber cumplido la 40 semana de gestación, los tres neonatos podrán irse a casa con sus padres si todo sale según lo previsto