Barcelona renuncia a cerrar las playas pese a las restricciones del ocio nocturno

El dispositivo del Ayuntamiento contempla remojar la arena y las plazas de la ciudad como medida disuasoria

Varios jóvenes recogen sus pertenencias en la playa de la Barceloneta mientras la policía los desaloja
Varios jóvenes recogen sus pertenencias en la playa de la Barceloneta mientras la policía los desalojaMarta PérezEFE

Las playas de Barcelona como alternativa, tras el cierre del ocio nocturno, se antojan como un nuevo foco de botellones y, por tanto, de contagios. Pese a las advertencias ayer de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y del teniente de alcalde de Seguridad, Albert Batlle, esta mañana, el Ayuntamiento se resiste a cerrar las playas. El gobierno municipal, sin embargo, ha anunciado este jueves que establecerá un dispositivo similar al de la verbena de San Juan para evitar aglomeraciones y garantizar el descanso de los vecinos, aunque no ha dado datos de los efectivos que se destinarán.

El Ayuntamiento, en cualquier caso, hace un llamamiento a la responsabilidad de la ciudadanía ante el incremento de contagios que se han multiplicado por cuatro en la última semana. “Nos jugamos mucho”, aseguró Batlle. Por ello, el teniente de alcalde de Seguridad recomendó recomendó “contener” la actividad nocturna “en la medida de lo posible”. “Disfrutemos de la noche de forma moderada y a ser posible dentro de la proximidad”, ha pedido. El Ayuntamiento, así pues, aconseja no ir a las playas para evitar aglomeraciones pero ha decidido no cerrarlas.

Como ya ocurrió durante la verbena de San Juan, el Ayuntamiento quiere evitar que la gente que va a playa cruce el barrio de la Barceloneta por la noche. Por ello se reforzará la presencia de guardia urbana y mossos, y se redirigirá el flujo de gente hacia los extremos del barrio, por la avenida Juan de Borbón y la Villa Olímpica. “Puede dar la sensación de que no llegamos a todo, pero no hemos tirado la toalla para garantizar el descanso de los vecinos y destinaremos los equipos que sean necesarios”, aseguró Batlle. El concejal ya expresó Miércoles preocupación por las botellón del fin de semana, ahora que se volverá a cerrar el ocio nocturno. Como medida de disuasión se mojará la arena de la playa y las plazas de Barcelona.

Por su parte, la concejal de Salud, Gemma Tarafa, ha remarcado que la velocidad de propagación del virus en Barcelona, como en toda Cataluña, se ha disparado en muy poco tiempo y ha pedido responsabilidad para evitar colapsar aún más los dispositivos de atención primaria, advirtiendo que esto podría provocar un descenso del ritmo de vacunación. A pesar de los avisos por el rápido aumento de contagios y los llamamientos a la responsabilidad, Batlle ha asegurado que el consistorio no se plantea reclamar medidas más restrictivas como otro toque de queda.