El Parlament rechaza acatar la sentencia del 25% de castellano en las aulas

El independentismo y los comunes tumban una moción del PP y evitan condenar las “coacciones” a la familia de Canet de Mar en otra de Cs

El líder del PSC, Salvador Illa, en su turno de pregunta al presidente de la Generalitat, Pere Aragonès durante la sesión de control
El líder del PSC, Salvador Illa, en su turno de pregunta al presidente de la Generalitat, Pere Aragonès durante la sesión de control FOTO: Marta Pérez EFE

El debate de la lengua ha estallado por completo a raíz del caso de Canet y el acoso a la familia por solicitar un 25% de castellano para su pequeño de 5 años. Un ejemplo que se ha convertido en cabeza de turco en medio de la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) que obliga a impartir una clase más que la de Lengua en todo el sistema y que la Generalitat ha amagado con no acatar. Este miércoles, el Parlament ha oficializado el órdago y ha rechazado dos mociones de Cs y PP que pedían que se cumpla el “mínimo obligatorio” del 25% de horas lectivas en castellano ordenado por la justicia. Sin embargo, las mociones carecen de recorrido legislativo y son mandatos de la cámara al Govern.

Pese a que no ha prosperado, la moción de los populares a favor de cumplir con el fallo de la justicia y dar dos clases de castellano en las aulas catalanas ha contado con el respaldo del PSC a pesar de que no ha logrado mayoría suficiente para ser aprobada. En el debate anterior, la socialista Esther Niubó ha llamado al Govern a abordar con todos los grupos parlamentarios la situación tras la sentencia del Supremo que ha insistido en que “no supone ni la muerte ni el fin del catalán” en las escuelas, en las que debe seguir siendo lengua vehicular, aunque puede haber otras lenguas vehiculares, como el castellano y el inglés.

En contraposición, el Parlament ha aprobado un mandato de la CUP en la que pide que la Conselleria de Educación de la Generalitat asuma “la plena responsabilidad política y jurídica en la instrucción y aplicación” de la inmersión lingüística en las escuelas catalanas. Además, la cámara reclama que el Govern garantice que el catalán sea lengua vehicular, que se aplique la inmersión lingüística en todas las escuelas y que defienda y proteja las decisiones del Parlament en materia de modelo lingüístico.

Además, el pleno del Parlament ha rechazado una segunda moción de Ciudadanos en la que pedía condenar “las coacciones” y “las amenazas” que ha recibido la familia de un alumno de la escuela de Canet de Mar. El punto de la moción ha contado con el apoyo de PSC, Vox, Cs y PPC y con los votos en contra del resto de partidos de la cámara, por lo que no ha prosperado.

De hecho, el debate sobre el bilingüismo y la inmersión a raíz del caso del menor de 5 años de Canet ha monopolizado prácticamente todo el pleno del Parlament, desde la sesión de control al president hasta los debates y votaciones posteriores.