Sociedad

Es definitivo: Rusia dejará la Estación Espacial Internacional a partir de 2024

Un comunicado del nuevo CEO de la agencia espacial rusa (Roscosmos) confirma lo que llevábamos tiempo esperando

Vladimir Putin y Yuri Borisov (Alexei Druzhinin, Sputnik, Kremlin Pool Photo via AP, File)
Vladimir Putin y Yuri Borisov (Alexei Druzhinin, Sputnik, Kremlin Pool Photo via AP, File) FOTO: Alexei Druzhinin AP

Es curioso lo rápido que nos acostumbramos a todo. No vacilamos demasiado antes de convertir el presente en la norma y nos hemos olvidado de que las lunas de miel terminan. Estados Unidos y Rusia han sido (y siguen siendo) dos de las mayores potencias internacionales del planeta, potencias que rozan y compiten. Durante un tiempo se han relacionado con lo que podríamos llamar una “sana desconfianza” y de ello han emergido algunas colaboraciones interesantes. Pero, recordemos que antes de eso el enfrentamiento era abierto y que la Guerra Fría es uno de esos eventos que marca la piel de un país. La cicatriz todavía pica y, ante el menor movimiento, despierta una incómoda tensión entre las dos potencias. Lo raro no es que los enfrentamientos crezcan, sino que hayan permanecido “contenidos” tanto tiempo. Eso es lo que nos cuenta la exploración espacial y todo apunta a que estamos viviendo el final de un interludio.

Las repercusiones de la guerra que está teniendo lugar en Ucrania son casi imposibles de enumerar, pero entre ellas, aunque nos sorprenda, no se encuentra la fricción entre los programas espaciales de Estados Unidos y Rusia. Si somos justos tendremos que decir que ya había problemas entre ambos programas espaciales. Las sanciones que la NASA ha ido imponiendo a su análogo ruso, Roscosmos, se han sumado a decisiones previas que ya apretaban a la agencia rusa. La aparición del sector privado de la exploración espacial ha supuesto un duro competidor para Roscosmos, quien ahora tiene que repartirse los lanzamientos que antes copaban las Soyuz rusas y que ahora se turnan con empresas como Space X. El conflicto bélico no ha generado nuevas tensiones entre las agencias espaciales, simplemente ha precipitado su anunciada ruptura.

De Rogozin a Borisov

Así lo anunciaba este martes Yuri Borisov, en cuyas manos se encuentra Roscosmos: los rusos abandonarán la Estación Espacial Internacional a partir de 2024. Y, aunque pueda parece una mala noticia, tal vez no la sea tanto. Hace años que Roscosmos ha transmitido abiertamente su intención de dejar los proyectos que compartía con la NASA, de hecho, ha rechazado participar en programas como Artemis, que volverá a la Luna este año. Los motivos son varios y los que se alegan en público son solo la punta del iceberg, pero, podemos decir que haberlos los había desde mucho antes de la guerra. Por otro lado, sabemos que la diplomacia no era el fuerte del predecesor de Borisov, Dimitri Rogozin, cuyos comentarios en redes sociales carecían de toda la moderación esperada para alguien de su peso político. La actitud de su sucesor, que aceptó el cargo el día 15 de este mismo mes, han tenido un tono completamente diferente. Así que, asumiendo que la ruptura era inevitable y que se esperaba desde hacía años, la única novedad son las buenas formas, y eso es, en cierto modo, prometedor.

Para poner un ejemplo, Borisov ha insistido en que cumplirán, sin lugar a duda, todas las obligaciones acordadas con sus socios, pero que su decisión es firme, dejarán la Estación Espacial Internacional en algún momento a partir de 2024, algo perfectamente lícito y para lo que, en ese tiempo, la NASA puede encontrar soluciones (si es que lo desea). Por su parte, Roscosmos planea diseñar su propia estación espacial, lo cual no es ninguna novedad. Ya no solo porque lleven años diciéndolo, sino porque, para mantener su peso en cuestiones de exploración espacial, es necesario que tengan una estación espacial. No obstante, a pesar de las buenas formas, en las palabras de Borisov había algunas críticas veladas. Por ejemplo, indicó que “el futuro de los vuelos tripulados rusos debe basarse, sobre todo, en un programa científico sistémico y equilibrado para que cada vuelo nos enriquezca con conocimientos”. Es inevitable pensar que esté criticando algunos de los proyectos de la NASA que, desde la perspectiva rusa, son más políticos y mercadotécnicos que otra cosa.

Si aceptamos lo que ocurrido como algo irreversible y decidimos centrarnos en lo que está por llegar, tal vez veamos con ilusión este nuevo capítulo que empezaremos a escribir en breve. En un mundo donde la exploración espacial es cada vez más accesible para países medianos y empresas privadas, las viejas estructuras y relaciones institucionales plantean restricciones que debemos subvertir. Se abre ante nosotros una época interesante en materia espacial y es difícil imaginar qué maravillas nos esperan a unos pocos años vista.

QUE NO TE LA CUELEN:

  • A pesar de las palabras de Borisov, la NASA indica que todavía no ha recibido un comunicado oficial y directo sobre las intenciones de Roscosmos y recuerdan que ellos mismos pretenden dejar la Estación Espacial Internacional en torno a 2030 por considerarla subóptima en términos de eficiencia.

REFERENCIAS (MLA):