Prehistoria

Este supervolcán de hace 74.000 años tiene la pista de por qué nos expandimos por todo el planeta

Un nuevo estudio ha analizado una de las primeras migraciones de Homo sapiens empleando el diminuto polvo de vidrio emitido por la erupción del supervolcán de Toba

Las excavaciones en un sitio arqueológico del Paleolítico Medio, Shinfa-Metema 1, en las tierras bajas del noroeste de Etiopía, revelaron una población de humanos hace 74,000 años que sobrevivió a la erupción del supervolcán Toba.
Las excavaciones en un sitio arqueológico del Paleolítico Medio, Shinfa-Metema 1, en las tierras bajas del noroeste de Etiopía, revelaron una población de humanos hace 74,000 años que sobrevivió a la erupción del supervolcán Toba. https://topographic-map.comhttps://topographic-map.com

A medida que la tecnología ha ido mejorando, la arqueología y la paleontología han mejorado también en suposiciones a pasado. Ahora tenemos una gran variedad de métodos que nos permiten datar cuándo ocurrieron determinados eventos analizando los restos de esa época. Algunos son muy imprecisos, como cunado suponemos que algo tuvo que ocurrir, como tarde, en el momento en que se cerró la entrada de una cueva, y otros, por supuesto, son de la máxima sofisticación, como las criptotefra que un estudio de la Universidad Estatal de Arizona acaba de utilizar para analizar la relación entre la erupción del supervolcán Toba y una de las primeras migraciones de nuestra especie .

No obstante, aunque el papel del volcán ya se suponía, este estudio no ha trazado una relación clara entre la erupción y la migración, sino que ha empleado algunos de los productos liberados durante la erupción para, así, comprender mejor ese momento de la prehistoria donde nuestra especie empezó a migrar y expandirse ya de forma definitiva, para dar lugar a la distribución humana que conocemos ahora. Según los propios investigadores, la tecnología de criptotefras que utilizan ofrece una resolución temporal de hasta unas pocas semanas, y eso es clave.

¿Qué es una criptotefra?

Una criptotefra es el polvo de vidrio que liberan las explosiones volcánicas, concretamente aquel que tiene un calibre realmente minúsculo, del orden de 80 a 20 micras, el equivalente a 0,08 o 0,02 milímetros y, para que nos hagamos una idea, 0,08 milímetros es, más o menos, el grosor de un cabello humano. Con ese tamaño podemos intuir (correctamente), que extraer criptotefras de los yacimientos no es sencillo, requiere una elevada paciencia y mucha precisión.

Jayde Hiniark, uno de los investigadores implicados en el estudio, puntualiza que su laboratorio, en ASU, “se construyó para procesar horizontes de criptotefra de muy baja abundancia (<10 fragmentos por gramo) utilizando una técnica altamente especializada”. Solo unos pocos laboratorios en el mundo tienen la capacidad de hacer estos análisis. No obstante, este trabajo tan fino una gran ventaja muy clara.

Semanas de precisión a miles de kilómetros de distancia

La clave de esta tecnología de la tefrocronología es que, como decíamos, ofrece una precisión de semanas a la hora de datar un yacimiento. Y puede que ahora te estés preguntando por qué, en ese caso, no se dice la semana exacta en que entró en erupción el supervolcán Toba. Pues bien… la razón es sencilla: simplemente porque no funciona así. Esa resolución de una semana no significa que podamos remontarnos en términos absolutos al momento en que ocurrió algo con un margen de una semana, significa que podemos comparar dos yacimientos y, gracias a la tefrotecronología, saber si lo que allí ocurrió estuvo separado por apenas semanas de diferencia.

De ese modo, la tefrotecnología nos permite conectar eventos que tuvieron lugar de forma casi simultánea a distancias de miles de kilómetros, como ha ocurrido en este estudio. "Buscar criptotefra en estos sitios arqueológicos es como buscar una aguja en un pajar, pero sin saber siquiera si hay una aguja. Sin embargo, tener la capacidad de correlacionar sitios a 8.000 kilómetros de distancia, y potencialmente más, en cuestión de semanas en lugar de miles de años, hace que valga la pena", dijo Christopher Campisano, científico investigador del Instituto de Orígenes Humanos y profesor de la Escuela de Evolución Humana y Cambio Social.

Autopistas verdes y azules

El análisis de los isótopos encontrados en restos fósiles de mamíferos y cáscaras de huevo de avestruz en los asentamientos humanos estudiados reveló que el área estuvo habitada por humanos supervivientes de la supererupción del volcán Toba. Del mismo modo, reveló que, coincidió con periodos de intensa sequía, similares a los entornos más secos de África Oriental en la actualidad. La disminución del caudal de los ríos, los humanos se adaptaron cazando a las criaturas que se congregaban en los escasos puntos de agua disponibles. Asimismo, la pesca se volvió más sencilla y la dieta se centró más en el consumo de peces.

Todo esto apoya una nueva hipótesis diferente a la que defendían algunos investigadores. Ellos planteaban que esta primera los primeros pasos de essta expansión global consistieron en humanos siguiendo "corredores verdes" donde el alimento era abundante en etapas especialmente húmedas. Sin embargo, este estudio en la revista Nature sugiere, en cierto modo, lo contrario: que los humanos se empezaron a dispersar durante intervalos especialmente secos a lo largo de "autopistas azules" creadas por ríos estacionales.

Como siempre que los investigadores no se ponen de acuerdo, habrá que esperar a ver cómo desempatan otras investigaciones, pero la tefrotecnología es una herramienta bastante prometedora para desentrañar este tipo de cuestiones prehistóricas.

QUE NO TE LA CUELEN:

  • Aunque haya sido publicado en una revista Nature, eso no aporta una gran garantía a que este artículo pueda desbancar las hipótesis de los corredores verdes. Es cierto que el aval es mayor que si la investigación no estuviera publicada o sí lo estuviera, pero en una revista de baja estofa. Sin embargo, hay muy buenas revistas aparte de Nature, muchas de ellas desconocidas por el público general por ser de nicho, y la garantía que aporta Nature no es superior a ellas.

REFERENCIAS (MLA):

  • “Adaptive foraging behaviors in the Horn of Africa during Toba” Nature 2024