La Comunitat, a la espera de los test de antígenos

Varias autonomías, como Andalucía o Murcia, han empezado ya a repartirlos

La Comunitat Valenciana sigue a la espera de que lleguen los test de antígenos, una especie de test rápido para detectar la presencia del covid-19, aunque mucho más fiables que las pruebas que se hicieron más populares al principio de la pandemia.

La consellera de Sanidad, Ana Barceló, anunció la semana pasada que la Generalitat valenciana había encargado medio millón de estos test, mientras que en algunas comunidades autónomas como Andalucía o Murcia ya se estaban repartiendo.

A la Comunitat Valenciana, por el momento, siguen sin llegar. La consellera explicó tras anunciar la compra de estas pruebas, que ya se estaban probando en los servicios públicos de algunos hospitales, con muy buenos resultados.

Anunció además que se iban a destinar a los puntos más sensibles como recintos hospitalarios, ambulatorios o colegios, donde el hecho de saber si un niño o profesor es portador del virus permitiría adoptar las decisiones con «muchísimas más rapidez».

Pero nada se ha vuelto a saber de los test. Todavía no han llegado, mientras que en Andalucía, según la versión oficial, ya se están realizando estas pruebas en residencia de mayores y en aquellos municipios que se encuentran en una peor situación. Esta comunidad ha adquirido dos millones de pruebas.

En Murcia, por su parte, se han repatido ya 500 test en cada ambulatorio, donde ya se están realizando pruebas. La Región de Murcia ha comprado un millón.

En Cataluña, por su parte, los están probando en residencias de mayores y escuelas.

No se venden en farmacia

A pesar de que la presidenta del Gobierno de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, sigue negociando con los farmacéuticos de la comunidad autónoma si dispensar o no test de antígenos en las farmacias, la Conselleria de Sanidad de la Comunitat Valenciana aseguró a este periódico que las oficinas de farmacia valencianas no venderán estos dispositivos.

Desde el Departamento de Barceló explicaron que «las pruebas rápidas son test diagnósticos que deben usarse de acuerdo a las especificaciones de los fabricantes, están destinadas al uso por profesionales sanitarios y no podrían distribuirse a Oficinas de Farmacia que no dispongan de laboratorios de análisis clínicos oficiales/registrados (la mayoría)».

Además, en el caso de estos tests está prohibida su venta al público y a través de medios telemáticos, según condiciones que emanan de la Agencia española de medicamentos y productos sanitarios (AEMPS).