Sociedad

A punto de prescribir la sanción a las Paellas Universitarias de 2019

El evento multitudinario se celebro pese a la suspensión decretada por el Ayuntamiento

Las paellas universitarias de 2019 se convirtieron en un macrobotellón
Las paellas universitarias de 2019 se convirtieron en un macrobotellónKike TabernerAyuntamiento de Valencia

El polémico Festival de las Paellas Universitarias de Valencia del 12 de abril de 2019 sin autorización cumple dos años mientras la Generalitat y el Ayuntamiento siguen aferrados a su postura de que es la otra administración la competente para imponer una posible sanción, a punto ya de prescribir.

La cita festiva mantuvo la incertidumbre sobre si abriría o no sus puertas hasta el último momento, pues el consistorio le había denegado el permiso para su celebración; sin embargo, sus organizadores consideraron subsanadas las incidencias detectadas y finalmente tuvo lugar con la asistencia de 25.000 jóvenes.

A pocas horas de empezar el festival, el Ayuntamiento lo suspendió por considerar que se incumplían algunos de los requisitos establecidos a la empresa organizadora, que se mostró “perpleja” por esta decisión con 25.000 entradas ya vendidas.

La proximidad a las vías férreas y a la huerta del Festival, celebrado en el Multiespai de la pedanía de La Punta, cercana a la Ciudad de las Artes y las Ciencias tras negarse Moncada a acogerlo, así como la ausencia de un estudio de contaminación acústica, fueron las razones del consistorio para denegar la autorización.

El ambiente primaveral, festivo y universitario predominó en una fiesta que siguió su curso, a pesar de que agentes de la Policía Local levantaron acta para notificar a sus organizadores que tenían denegada su celebración por el Ayuntamiento, que les impuso finalmente una sanción por infringir la ordenanza de ruido.

La Asociación de Vecinos L’Unió de La Punta mostró su contrariedad por el festival e incluso presentó en el Juzgado de Guardia una denuncia contra la empresa organizadora, en la que pedían al juez su “paralización urgente” por las molestias que iba a causar.

Sin embargo, los organizadores manifestaron que habían solventado las deficiencias que marcaba la Administración local y abrieron las puertas del festival anunciado, sin que hasta ahora Ayuntamiento ni Generalitat se hayan puesto de acuerdo sobre quién ha de tramitar el posible expediente sancionador.

Dos años sin ponerse de acuerdo

El último movimiento se produjo el pasado octubre, al cumplirse dieciocho meses del festival, cuando el Ayuntamiento requirió a la Generalitat para iniciar el expediente sancionador por una infracción grave de la Ley Valenciana de Espectáculos, cuya sanción podría llegar a 300.000 euros.

Pero la celebración de las Paellas Universitarias en València cumple el próximo lunes dos años sin que se haya iniciado la tramitación de una sanción que, calificada como grave, prescribiría en veinticuatro meses desde que tuvo lugar.

El expediente del festival se incluye en el conjunto de tramitaciones pendientes de resolver o iniciar, tras delegar la Generalitat al Ayuntamiento la gestión de las sanciones graves y muy graves, según publicó el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV) el 13 de mayo de 2019, más de un mes después del festival.

Ambas partes han indicado en reiteradas ocasiones que querían llegar a un consenso pero a punto de cumplirse dos años del festival y por tanto, de la prescripción de la sanción, según el Régimen Sancionador de Espectáculos Públicos, ambas partes se mantienen en sus posturas.

Según el Ayuntamiento el expediente de las Paellas Universitarias, así como otros que la Generalitat inició antes de la publicación del convenio -las cifraban en unas 4.000-, deben ser competencia autonómica porque se celebró antes del acuerdo, aunque la Abogacía de la Generalitat mantiene que competen al consistorio aquellos expedientes aún no iniciados antes de ese acuerdo porque ya tiene delegadas las competencias.

El Ayuntamiento ha esgrimido el informe de la Asesoría Jurídica municipal que fue solicitado por Alcaldía ante las discrepancias con la Generalitat y la intención del Consell de remitirles los miles de expedientes no iniciados, mientras la Generalitat se basa en un informe jurídico de la Abogacía general sobre la ompetencia para incoar expedientes sancionadores derivados de infracciones graves y muy graves en materia de espectáculos públicos.

“El Ayuntamiento no tiene ese expediente y no puede sancionar. La Generalitat tendrá que explicar por qué no abrieron ese expediente que era competencia suya cuando se celebró la fiesta sin autorización”, apuntan fuentes municipales.

Los organizadores de las Paellas Universitarias no han hecho declaraciones durante todo este tiempo y ahora que está a punto de prescribir la sanción, la Agencia EFE se ha puesto en contacto con ellos pero tampoco han querido valorar la situación y se han limitado a señalar que fue “una etapa dura” y quieren pasar página.