Las restricciones y la mala evolución sanitaria pasan factura a la ocupación de los hoteles valencianos

Solo Valencia y Castellón mantienen los datos de reservas, mientras que Benidorm y Costa Blanca retroceden casi 6 puntos

Unos turistas llegan a la playa de El Postiguet de Alicante
Unos turistas llegan a la playa de El Postiguet de AlicanteMORELLEFE

La pasada semana entraron en vigor unas duras restricciones en la Comunitat Valenciana -sobre todo por el toque de queda y la limitación de aforos y horarios en la hostelería- que están pasando factura a las reservas hoteleras en la Comunitat Valenciana.

Así lo aseguraba ayer la patronal del sector, Hosbec, en su informe sobre los datos de la semana pasada (del 12 al 18 de julio), en el que señalaba que sólo Valencia y Castellón pueden mantener los datos de ocupación de la semana anterior mientras que Benidorm y la Costa Blanca registran descensos de 6 puntos

El punto positivo del análisis de Hosbec sobre los datos de ocupación se encuentra en las previsiones para esta semana de julio (del 19 al 25 de julio) y que adelanta una recuperación de las reservas. El turista español es el que está soportando los datos de ocupación hotelera con una fidelidad y empuje más que reseñable.

La apertura del mercado británico todavía no tiene efectos sobre la ocupación hotelera, pero las cifras que maneja la patronal sobre capacidad aérea programada son interesantes: para el mes de agosto hay programados en estos momentos 350.000 asientos desde los aeropuertos del Reino Unido hacia el aeropuerto de Alicante-Elche, mientras que hacia Valencia se prevén 34.000 asientos.

En ambos casos, esta capacidad en agosto representa el 70 por ciento sobre agosto de 2019, último ejercicio de normalidad turística. La esperanza del sector es que esta programación pueda cumplirse y no se cancele por efectos de la crisis sanitaria.