Sánchez sigue incumpliendo

El problema mayor no es incumplir la palabra sino la falta de voluntad o valentía para solucionarlo

Iñaki Zaragüeta

El 30 de noviembre, ayer, se cumplió el plazo comprometido por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, para presentar lo que llamó el «esqueleto del nuevo modelo de financiación». Era una fecha más a la que añadir las muchas que ha dado el Gobierno para acometer este problema que afecta gravemente a los intereses de nuestra Comunidad.

El problema mayor no es que se cumpla o no una fecha determinada, sino que el quebrantamiento obedezca a la omisión de hacer frente al asunto, a la falta de voluntad o valentía política para solucionarlo.

Sí, lo he escrito muchas veces, que encontrar un resultado a gusto de todos es complicado, pero no solo la ministra, el presidente del Gobierno ha anunciado públicamente que lo haría. No es que la palabra de Sánchez sea fiable, pero ya está bien de instrumentar el engaño como instrumento generalizado en política.

Es triste que este incumplimiento no sea una novedad. Han pasado distintos Gobiernos desde 2014 que caducó el actual modelo y todo sigue en el seno de los justos. Esta vez, ni siquiera se ha convocado el Consejo de Política Fiscal y Financiera.

No vislumbro mucha claridad en el horizonte cuando estamos comprobando la falta de voluntad de algunas Comunidades autónomas por estar disponibles a cambiar el concepto de reparto. Quienes están bien financiadas por extensión geográfica u otro aspecto no aceptan primar a las mal financiadas por número de habitantes. Así es la vida.