Economía

Inflación: el precio de flores y plantas se dispara durante los últimos meses

El incremento del precio de la luz y de la gasolina encarecen el mantenimiento de los invernaderos y el transporte de productos

Floristería Violeta Lolín, ubicada en la plaza del Ayuntamiento de Valencia y también en el barrio de Benimaclet
Floristería Violeta Lolín, ubicada en la plaza del Ayuntamiento de Valencia y también en el barrio de BenimacletLa RazónLa Razón

Cuando el 13 de marzo de 2020 el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció el inicio de Estado de alarma a causa de la pandemia del covid, el país entero se paralizó, la economía, literalmente, dejó de funcionar, a excepción del sector energético y del agroalimentario, es decir, los bienes de primera necesidad. Pero otros, como el de las flores y plantas, no solamente dejaron de tener ventas, sino que además contaban en aquel momento con enormes «stocks» reservados para unas Fallas que ya no se iban a celebrar. Los datos económicos de aquel año para el sector son demoledores. Según el informe económico de 2020 elaborado por la Generalitat, el sector de flores y plantas dejó de producir 65,3 millones de euros.

Casi tres años después, otra crisis, de la que se desconocen todavía las consecuencias, causada esta vez por una guerra a miles de kilómetros, vuelve a poner contra las cuerdas a un negocio que mueve millones de euros en producción y en exportación.

Tal y como explica Miguel Ángel Garrido, propietario de la floristería Violeta Lolín, ubicado en el tradicional mercado de las flores de la plaza del Ayuntamiento de Valencia, durante los últimos meses el precio de algunos de los productos se ha triplicado. «Las margaritas hace un año las vendíamos por cinco euros, ahora nosotros las compramos por cinco euros más IVA. Las rosas han pasado de 15 a 29 euros, y el algodón de 2,80 a 4,9 euros. Es una subida que no podemos trasladar a nuestros clientes, es imposible», cuenta Garrido, quien asegura que el ambiente ahora es incluso peor que durante la pandemia.

Pero, ¿a qué se debe un aumento tan extremo de los precios? No solamente a la subida del precio del gasóleo, que influye en el transporte de la mercancía, sino también al aumento del precio de la energía. «Muchas flores se producen en invernaderos, que en muchos casos tienen que tener siempre luces encendidas, muchos de ellos no lo han podido soportar y han tenido que cerrar».

Miguel Ángel Garrido, cuarta generación de la floristería Violeta Lolín
Miguel Ángel Garrido, cuarta generación de la floristería Violeta LolínLa RazónLa Razón

Decoraciones navideñas

La enorme inflación afectará a la decoración para las próximas fechas navideñas. «La misma decoración del año pasado costará más del triple. Eso no se lo podemos hacer a nuestros clientes», explica Garrido. En el caso de este negocio, una empresa familiar que se encuentra ya en su cuarta generación, han podido hallar una posible vía de escape.

Con el objetivo de poder escalar precios y ser más competitivos, Violeta Lolín ha adquirido otra empresa mayorista del sector para poder así rebajar sus precios de compra y no tener que repercutir subidas tan elevadas a sus clientes. Garrido también cuenta que ampliarán el horario y la gama de productos, para dar más variedad y mejor precio.

«Al ser mayoristas, podemos llegar a muchos más productos y mejores precios. Dar más variedad, ayudando así a las personas a poder decorar, a poder tener flores y plantas , por el mismo precio de siempre».