María José Llergo: “Lola Flores está ahí, no ha desaparecido”

La cantaora versiona “Pena, penita, pena” en el día del aniversario del fallecimiento de Lola Flores, con un tema que será parte de un disco homenaje a la Faraona

Es una de las nuevas voces del flamenco. Joven y poderosa, nació solo un año antes de la muerte de Lola Flores, a la que rinde homenaje con una versión de “Pena, penita, penita”, una canción que la devuelve a su infancia en Pozoblanco (Córdoba) y que le evoca el poderío de la Faraona. Será uno de los 28 temas que figuren en el álbum doble “Por siempre”, el tributo colectivo de grandes de artistas como Julio Iglesias, Rocío Jurado, Celia Cruz, José Luis Rodríguez “El Puma” a la gran Lola. Con la reserva de este álbum se puede conseguir una edición limitada en vinilo de 7 pulgadas del single en el que aparecen las dos versiones: el mito de Lola y la de la nueva sensación del flamenco vanguardista.

-¿Cómo está llevando estos días de confinamiento?

-Pues llevaba un año sin componer y necesitaba un tiempo de escribir tranquilamente. Y la llegada de todo esto me pilló en Pozoblanco, afortunadamente. En la ciudad ya se notaban los ánimos... estaba la cosa un poco triste e inestable. Oscura.

-Es una pena que esto haya sucedido en el que iba a ser su año, con el disco en la calle recién publicado.

-La verdad es que ha sido a contrapié, pero para mí tiene sentido, porque he sacado un disco que se llama “Sanación” antes de la pandemia. Pienso en mi camino artístico y eso tiene sentido. Y ahora todos necesitamos nuestra propia sanación, del cuerpo o del alma.

-La versión, ¿cómo surge?

-Me preguntaron si quería homenajearla en el aniversario. Y un poco me imponía, ¿sabes? Pero por ella, lo que sea. E hice la versión de una canción que me cantaba mi abuelo en el campo. Fue precioso.

-Lola falleció en el 95 y usted nació en el 94.

-Sí, nunca la vi actuar. La conocí porque mi abuelo me cantaba y eso me acompañó toda la infancia y adolescencia. Lola siempre estuvo ahí. Y todavía hoy no ha desaparecido. Era tan icónica que en cada momento podemos encontrar una frase de Lola que lo represente, sea el momento que sea. La suya era una personalidad elevada exponencialmente.

-Está en nuestra cultura popular, en memes y frases.

-”El brillo de los ojos no se opera”, dijo. Era una mujer con una personalidad tan fuerte y con una impronta que al final contagiaba a todo el mundo. Y eso sigue vivo.

-¿Qué te inspira “Pena, penita, pena”?

-Pienso en ella. No puedo quitármela de la cabeza y me da pena no haberla podido conocer o ver en directo. Madre mía, los que la trataron fueron unos privilegiados.

-¿Ha buscado sus actuaciones?

-Es que cuando creces en Andalucía, el flamenco y la copla están por todas partes. Consciente o inconscientemente. Luego ya fui a buscarla.

-Me decía que le imponía hacer esta versión.

-A la figura de Lola la quería tratar con mucho respeto. Y la línea entre el respeto y el miedo es muy delgada. Me daba miedo no estar a la altura, pero había un buen motivo detrás que era el recuerdo de Lola y las ganas de darle amor. El legado que deja es que los que venimos detrás cogemos sus cantes y los hacemos nuestros.

-Era una mujer muy poderosa.

-Total. La mujer andaluza es así. Un temperamento y un carácter que no pasan desapercibidos. La alegría y la pena son extremas. Y la rabia o la emoción priman. Lola es una persona que supo compartir con el mundo la impronta del pueblo andaluz. Porque la llevaba dentro. Y la expresó sin perder la esencia, ni el acento. Con un amor a sus raíces que es muy inspirador.

-La llevó a Nueva York, a París, a Hollywood.

-Exactamente. Sabiendo de dónde eres, puedes ir a adonde quieras. Ella fue adonde quiso.

-También instauró un linaje.

-Es que es muy fuerte. Eso lo hace el amor, no es otra cosa. Las cosas tan grandes solo las crea el amor por el arte. Y los demás se enamoran de lo que haces. Yo veo en esta cuarentena, observo mucho. Y en la naturaleza miro el doble. Y los frutos del amor son sublimes, no hay nada que se le compare. Los del odio y la frustración llegan, pero no se mantienen. El amor permanece y te transforma.

-Esta versión lleva mucho amor.

-Mucho. Pensando en ella. Es un referente para mí. El hecho de escuchar e impregnarme de Lola me dio una fuerza que me di cuenta que podía con todo. Me llenó de vida.