¿Es arte el cómic? Los autores responden

Las declaraciones de Nuria Enguita, directora del IVAM, poniendo en duda el valor de este medio han abierto de nuevo el debate

Las recientes declaraciones Nuria Enguita sobre el cómic han vuelto a "abrir el melón" de un debate que ya se creía superado
Las recientes declaraciones Nuria Enguita sobre el cómic han vuelto a "abrir el melón" de un debate que ya se creía superado FOTO: Jae Tanaka

Las declaraciones de Nuria Enguita, nueva directora del IVAM -Instituto valenciano de Arte Moderno-, en una entrevista a un medio valenciano en las que se pregunta si el cómic es un arte y, por lo tanto, si merece tener presencia en este museo, han provocado gran revuelo entre los profesionales del cómic, divulgadores, críticos de arte y aficionados. En pleno siglo XXI podría parecer anacrónico que una personalidad como Enguita, precisamente, se plantee un debate ya superado. Contrastan, también es cierto, las encendidas críticas en redes sociales hacia estas manifestaciones y la calma con la que reconocidas personalidades de esta disciplina apuntan a lo innecesario siquiera de rebatirlas.

“Este es un debate ya superado” apunta Paco Roca, autor de “Arrugas” o “Memorias de un hombre en pijama” y que, justamente, expuso en el IVAM en 2019 “El dibujado”, un proyecto desarrollado específicamente para ese fin. “Cada vez más museos cuentan con el cómic: desde el Prado al Louvre, Orsay, el Reina Sofía e incluso el propio IVAM”. De hecho y casualmente, en el Museo Picasso de París se puede visitar ahora mismo y hasta el 3 de junio de 2021 la exposición “Picasso et la bande dessinée”, que se centra en las conexiones entre el artista y el cómic, y de cómo el autor utiliza códigos específicos del llamado “noveno arte” en algunas de sus obras.

“No creo que tengamos que prestar a eso ni la más mínima atención” coincide en señalar también Tomeu Seguí. El dibujante mallorquín, autor con Hernán Migoya de “Tatuaje” y “Pepe Carvalho”, la adaptación al cómic del personaje de Vázquez Montalbán, cree que es indiscutible que el cómic es un arte, lo que no quiere decir que todos los cómics sean arte. “Igual que no todo lo que está representado sobre un lienzo es arte, por el mero hecho de haber sido pintado, no todo el cómic es arte tampoco”, señala.

“Los cómics no necesitan tanto los museos como los museos al cómic” sentencia Pere Joan, que junto con Max fue editor de “Nosotros Somos Los Muertos”, mítica revista de cómic independiente que tomaba su nombre de un relato sobre la guerra de los Balcanes del propio Max. Defiende el autor de “El hombre que se comió a sí mismo” e ilustrador de la versión gráfica de “Nocilla Experience”, de Fernández Mallo, que los autores de cómics ya tienen su ámbito, el de la publicación, conquistado, y por ello no necesita del museo para existir. “Pero un museo” continúa “si quiere ser contemporáneo, reflejar lo que ocurre en el mundo artístico actual y en los sistemas actuales de valoración -no por el marco, sino por los valores artísticos y expresivos- necesita incluir el cómic. Exactamente igual que se necesitó también incluir a la fotografía en los centros de arte contemporáneo”, explica.

Una de las viñetas cruciales del desarrollo histórico de "Capitán América"
Una de las viñetas cruciales del desarrollo histórico de "Capitán América" FOTO: Marvel Cómics

Precisamente Max, que también fue fundador de la histórica publicación underground “El Víbora” y es uno de los autores más reconocidos del cómic español -creador de la popular serie Peter Pank- se pregunta “Si el cómic no es un arte, ¿qué es?”. No cree el dibujante que haya que refutar o discutir siquiera algo así, aunque se muestra sorprendido de que sea precisamente la directora de un centro de arte contemporáneo como el valenciano quien se cuestione si al cómic le corresponde o no esa consideración. “Es algo tan absurdo que incluso ella misma se ha dado cuenta y ha matizado su observación, rectificando”, dice Paco Roca. “Ni nadie en el mundo del cómic se plantea si es arte o no, ni lo hace a estas alturas ningún museo”.

Efectivamente, tras la carta abierta publicada por Antonio Altarriba, escritor y especialista en estética, dirigida a la nueva directora del IVAM, y en la que señala el malestar que han provocado sus desafortunadas declaraciones en la industria del cómic, señalando el error que se cometería al dar la espalda e ignorar la riqueza de esta disciplina desde esa institución, la propia Nuria Enguita ha contestado con una misiva en la que se excusa, achacando a las prisas la responsabilidad de que sus palabras no reflejasen en absoluto lo que pensaba y lo que quería expresar. Así, Enguita asegura que su intención es seguir trabajando y colaborando con el sector del cómic, y afirma que “el museo ha de ser catalizador e impulsor de sinergias a partir de la diversidad, complejidad y riqueza de las prácticas artísticas”.

El mundo del cómic tiene más que claro que el discurso de qué es arte y qué no lo es está ya muerto desde principios del siglo pasado. “lo que sí es cierto” añade Roca “es que es una profesión que no ha sido muy respetada hasta hace relativamente poco. Quizás esa sea la razón de que, al ser más reciente nuestro reconocimiento, somos más susceptibles que otras disciplinas ante manifestaciones como estas”. “Esta es una polémica ya retro”, concluye Pere Joan.