Libros

Almudena Grandes: ¡A galopar!

La escritora Almudena Grandes ha fallecido a los 61 años dejando tras de sí una prolífica y exitosa carrera, que comenzó para el gran público con “Las edades de Lulú”

Almudena Grandes, en una foto de archivo de 2019
Almudena Grandes, en una foto de archivo de 2019

La dimensión de la empresa literaria que acometió Almudena Grandes fue titánica. Bajo el epígrafe general de Episodios de una guerra interminable, asumió una tarea narrativa que la convirtió en una rara avis de las letras contemporáneas. Sólo Tu rostro mañana de Javier Marías tenía una ambición parecida, aunque su planteamiento fuera diametralmente opuesto. Compuesto por seis novelas independientes que abarcan de 1939 a 1964, la principal baza que jugó fue hacer interactuar a personajes reales con escenarios históricos. Así, disfrutamos de Inés y la alegría, El lector de Julio Verne, Las tres bodas de Manolita, Los pacientes del doctor García, La madre de Frankenstein y Mariano en el Bidasoa -sobre los topos de larga duración, la emigración económica interior y los 25 años de paz-, que aún no ha visto la luz. Grandes, sin interruptor alguno o botón de apagado, intentó, a la galdosiana manera y forma, afanarse en levantar las faldas de la guerra y la dictadura para rescatar a los titanes anónimos, a los malos que no lo son tanto -o lo son demasiado-, a las gestas ignorada, a los personajes históricos implicados o a los romances clandestinos. Todo ello para poner frente al espejo a héroes olvidados o cabrones redomados que el viento de la Historia se ha encargado de barrer o enterrar. Un total de 4000 páginas dispuestas a no permitirnos olvidar. Rotundas, documentadas, descarnadas y emotivas que hemos bebido, y se seguirán bebiendo, a tragos cortos y en copa de balón.

Si por su prosa les conoceréis, la de Grandes ha sido siempre de carnoso verbo, frase amplia y rico léxico –adornado por su inconfundible gusto por las anáforas- que gustaba presentarnos la acción in medias res, en un punto avanzado del conflicto, para recuperar los antecedentes como un pescador el sedal. Aunque llegó como una paracaidista de lujo al panorama narrativo con títulos como: Edades de Lulú, Te llamaré viernes, Malena es un nombre de tango, Atlas de geografía humana, Los aires difíciles, Castillos de cartón, Modelos de mujer o El corazón helado... sin duda pasará a la historia de las letras, con mayúscula, con esta colección que contesta a la inmensa capacidad del ser humano para seguir adelante en las condiciones más adversas. Si don Benito saliera de su tumba, se levantaría el cráneo -a la valleinclanesca manera- para saludar cada una de las novelas que componen este ciclo. Un canto literario que galopa como un caballo cuatralbo, como un jinete del pueblo porque la tierra es suya. Almudena: gracias por haber conseguido debilitar las doctrinas y fortalecer nuestras conciencias. A tus pies, maestra.