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Enterramientos infantiles

Descubren rastros del primer enterramiento infantil romano en un campamento en Hispania

Un hallazgo que evidencia prácticas culturales profundamente arraigadas en la vida militar romana

Descubrimiento arqueológico en Las Ramblas de Barcelona
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Un fascinante descubrimiento arqueológico en León ha revelado lo que podría ser el primer enterramiento infantil documentado en un campamento militar romano en Hispania. Este hallazgo extraordinario promete reescribir nuestra comprensión sobre la vida familiar de los legionarios. La investigación, liderada por Marta Fernández-Viejo, ha sacado a la luz detalles sorprendentes sobre la compleja realidad social de los soldados romanos, desafiando las nociones preconcebidas sobre su estructura familiar y vida cotidiana.

El cuerpo de un recién nacido de pocas semanas fue encontrado depositado en una tégula bajo el suelo de un taller militar, en un contubernium que albergaba a ocho legionarios. Este hallazgo resulta absolutamente inédito, considerando que los registros arqueológicos previos en Hispania ubicaban tradicionalmente estos enterramientos en contextos domésticos o necrópolis urbanas.

La evidencia arqueológica sugiere una realidad mucho más compleja que la imagen tradicionalmente concebida del legionario como un soldado completamente desvinculado de lazos familiares. La legislación augustea, que teóricamente prohibía el matrimonio y la crianza de hijos durante el servicio militar, parece haber sido más flexible en la práctica.

Los investigadores han detectado múltiples indicios que apuntan a la presencia regular de mujeres y niños en los entornos castrenses, es decir de la vida militar. Objetos personales, calzado y ahora este enterramiento infantil proporcionan testimonios contundentes de una vida familiar más integrada de lo que se pensaba. La tasa de mortalidad infantil en la antigua Roma, que alcanzaba cifras escalofriantes cercanas al 50% antes de los diez años, contextualiza la importancia de este descubrimiento. Los enterramientos infantiles, frecuentemente realizados en espacios privados, revelan prácticas culturales profundamente arraigadas.

Interpretaciones simbólicas y rituales

Una hipótesis particularmente sugerente plantea la posibilidad de que este enterramiento responda a un rito fundacional, práctica común en las culturas mediterráneas. La costumbre de depositar restos humanos, incluso de recién nacidos, bajo los cimientos de edificios, añadiría una dimensión simbólica adicional al hallazgo. Aunque aún no existe evidencia concluyente que respalde completamente esta teoría, abre líneas de investigación sobre los complejos rituales y creencias de las comunidades romanas.

El campamento de León emerge ahora no solo como un espacio estratégico militar, sino como un microcosmos social donde la vida y la muerte convergían. Este descubrimiento obliga a una reinterpretación radical de las dinámicas sociales en el ejército romano.

La arqueología europea comienza a acumular evidencias que desmantelan las representaciones monolíticas de la vida castrense. Lejos de ser comunidades exclusivamente masculinas y militarizadas, estos espacios albergaban redes sociales complejas y profundamente humanas.