La Copa que salvó a Cruyff del despido cumple 30 años

“El partido lo han ganado unos que no son españoles”, dijo Chendo después de la final

Johan Cruyff, ex técnico y jugador del Barcelona
Johan Cruyff, ex técnico y jugador del Barcelona

El 5 de abril de 1990 Johan Cruyff era un técnico en duda en el Barcelona. Había llevado como salvador de la presidencia de Núñez después del Motín del Hesperia que acabó con varios históricos fuera del equipo, pero todavía no era capaz de competir con el Real Madrid de la Quinta del Buitre.

Había ganado la Recopa el año anterior y en verano fichó a Koeman y a Laudrup para empezar a construir su Dream Team. Pero Koeman era un tronco sin cintura y Laudrup, un bulto sospechoso que no marcaba goles a pesar de llevar el "9″ a la espalda según la crítica generalizada. El equipo había perdido la Supercopa de Europa ante el Milan y el Anderlecht lo había dejado fuera de la Recopa. En la Liga estaba muy lejos del Real Madrid de Toshack que aquel año marcó 107 goles en la Liga.

En la gestión interna del club tampoco vivía tiempos tranquilos. Milla, el mediocentro que había descubierto de manera tardía en el filial nada más llegar estaba cerca de fichar por el Real Madrid después de no llegar a un acuerdo para la renovación y de que Cruyff lo castigara sin jugar.

La final, disputada en Valencia, enfrentó al Barcelona de Cruyff con el Real Madrid que dominaba el fútbol español. Para Johan era una cuestión de supervivencia. Terminar la temporada sin títulos hubiera significado para él el despido. Pero marcaron Amor y Salinas y el Barcelona derrotó al Real Madrid por 2-0.

Cruyff salvó el puesto aquel día del que hoy se cumplen 30 años. Y cambió la historia del fútbol español. El Real Madrid empezaba a caer y el Barcelona se levantaba para dominar el fútbol español y conseguir su primera Copa de Europa.

El resultado no fue bien acogido por Chendo, entonces capitán del Real Madrid. “El partido lo han ganado unos que no son españoles”, dijo. El ex barcelonista Schuster tampoco digirió bien la derrota. “eguro que pasará unas buenas vacaciones en una torre en la Costa Brava”, dijo del árbitro, el gallego Raúl García de Loza.