Así frenó el Real Madrid el “caso Mariano”

El club decidió hacer las pruebas a los jugadores en sus domicilios en vez de en Valdebebas para evitar contagios por si surgía algún caso. El delantero está «perfectamente» en su casa y el resto de la plantilla dio negativo

El Real Madrid cerró LaLiga el pasado día 19 con un empate en Leganés. El equipo de Zidane ya se había proclamado campeón la anterior jornada y el técnico francés concedió una semana de vacaciones a sus futbolistas antes de volver al trabajo para comenzar a preparar el partido de vuelta de los octavos de final de la Champions ante el City. El primer paso antes de comenzar los entrenamientos en Valdebebas fue el lunes y consistió en un test PCR a cada uno de los futbolistas de la plantilla.

En el primer entrenamiento, en la mañana de ayer, a diez días del partido en el Etihad Stadium, estaban todos los jugadores salvo Mariano Díaz. El delantero canterano dio positivo. Fue el único. El resto, negativo. El futbolista se encuentra confinado en su casa y es baja para el partido ante los de Guardiola. «Tras los tests de COVID-19 realizados ayer de manera individualizada a nuestra primera plantilla de fútbol por los Servicios Médicos del Real Madrid, nuestro jugador Mariano ha dado resultado positivo. El jugador se encuentra en perfecto estado de salud y cumpliendo el protocolo sanitario de aislamiento en su domicilio», afirmó el club en un comunicado.

La clave del «caso Mariano» está en la forma en que el cuerpo médico del club ha apostado por la reincorporación de los jugadores al trabajo. Para empezar, los análisis ya no estaban bajo el protocolo de LaLiga. Y a diferencia de lo que han hecho otros equipos, los servicios médicos del club blanco decidieron acudir a hacer los análisis a los domicilios de los jugadores. La semana de vacaciones de la que ha disfrutado la plantilla supone que la mayoría no hayan estado en sus casas y hayan entrado en contacto con personas de su entorno más o menos cercano. Para evitar cualquier caso de contagio con algún compañero o miembro del club antes o durante el test, los jugadores pasaron la prueba de forma individual en sus respectivos domicilios. Esto supone que el caso de Mariano sea excepcional y que el resto de la plantilla, al menos de momento, no corra ningún peligro. Y el partido en Mánchester, por supuesto, que tampoco.

Mariano Díaz ha pasado estos días en la costa catalana y en varias de las imágenes que ha publicado en las redes sociales aparece sin mascarilla y sin guardar la obligatoria distancia social. Hay fotos con su familia, con amigos y en solitario y el uso de la mascarilla es una excepción. El jugador se encuentra en su domicilio y ha publicado un comunicado en las redes sociales en el que se muestra tranquilo y agradece las muestras de apoyo recibidas. El delantero asegura encontrarse «perfectamente» y que tanto su familia como su entorno están bien de salud. «Hola a todos. Agradezco mucho vuestros mensajes de apoyo. Estoy perfectamente. Gracias a Dios mi familia y mi entorno también están genial. Ahora estoy confinado en casa y espero volver pronto a la normalidad y poder estar con mis compañeros del equipo. Un saludo a todos», ha publicado en Instagram.

Mariano no el primer jugador de la plantilla de Zidane que está apartado del resto de la plantilla por la COVID-19. El serbio Luka Jovic ya tuvo que permanecer en su casa a principios de julio porque un amigo suyo procedente de Belgrado y que estuvo en su casa dio positivo por coronvirus.

El primer caso en el club fue en la sección de baloncesto. Trey Thompkins se contagió en el mes de marzo después del viaje del Real Madrid a Milán para la disputa de un partido de la Euroliga. El ala-pívot estadounidense, que era uno de los más temerosos en aquel desplazamiento, ya que el destino era la zona cero del coronaviruis en Italia, dio positivo después de aquel partido. Aquello coincidió con el cierre de las instalaciones de Valdebebas y el comienzo del confinamiento. Nada que ver con el «caso Mariano».