Héctor Bellerín “ficha” por el Forest Green Rovers, el único club de fútbol 100% vegano

El futbolista español, lateral del Arsenal, se convierte en accionista del equipo más ecológico del mundo

En una pequeña aldea llamada Forest Green, en el condado de Gloucestershire, habita uno de los clubes de fútbol más curiosos de Inglaterra y del mundo.

No puede presumir de contar con los títulos, seguidores o estrellas de grandes equipos como el Manchester United, City, Chelsea, Liverpool o Arsenal. Sin embargo, el Forest Green Rovers -que milita en la League Two del fútbol inglés- puede presumir de ser el primer club 100% vegano y ecologista del mundo.

Y estos galardones son los que han llevado al jugador español Héctor Bellerín a apoyar este modesto proyecto deportivo que no ha tardado en darle la bienvenida.

En una entrevista exclusiva con The Athletic, el lateral derecho del Arsenal revela que ha sacado una participación en el club, ubicado en los Cotswolds, para ayudar a apoyar y desarrollar sus innovaciones ambientales y éticas. Bellerín sigue una dieta vegana y es un apasionado defensor de la sostenibilidad y la responsabilidad social por lo que este club es para él un símbolo de por donde debe ir la revolución en el fútbol mundial.

Bajo la presidencia de Dale Vince, Forest Green ha sido reconocido por la FIFA como “el club de fútbol más ecológico del mundo”. En 2015, se convirtieron en el primer club vegano del mundo, que sirve este tipo de comida tanto a aficionados como a jugadores.

Hamburguesas de quinoa y paneles solares

Este activista millonario fundador de la empresa de energía renovable Ecotricity llegó a este modesto club con la idea de darle un cambio radical y trasladar los principios ecológicos de su empresas al mundo del fútbol. Compró el club cuando estaba al borde la bancarrota y puso en marcha su sueño Ecofriendly. Lo primero fue prohibir la carne roja entre sus jugadores y técnicos para después extender el menú vegano para todos. Ahora si vas a uno de sus partidos puedes observar como los aficionados toman bebidas de avellana o soja, hamburguesas de quinoa o patatas con Curry.

Pero sus planes no se quedaron ahí, Vince instaló paneles solares en el estadio para ahorrar energía (ayudando al club a generar el 10% de la electricidad necesaria para dirigir el estadio), puso en marcha un proyecto para reutilizar el agua con la que se riega el césped y obligó a los operarios a no utilizar pesticidas o productos químicos para el mantenimiento del terreno de juego.

En 2012, el Forest Green introdujo la primera cortadora de césped robot para ser utilizado por un club de fútbol británico en su superficie y ganó a 200 otros nominados al primer premio en el Institute of Groundsmanship en la categoría de sostentabilidad y medio ambiente por su tono orgánico y los aspectos ambientales de su estadio.

Su nuevo estadio llamado Eco Park, diseñado por los arquitectos de renombre mundial Zaha Hadid y hecho casi en su totalidad de madera, se convertirá en el primero de su tipo en el mundo.

En 2017, FGR fue reconocido oficialmente como el primer club de fútbol vegano del mundo después de recibir la marca comercial vegana de Vegan Society.

Primer club neutral en carbono

Más recientemente, las Naciones Unidas lo certificaron como el primer club de fútbol neutral en carbono, es decir se trata del único club del planeta libre de emisiones de gases de efecto invernadero.

La última iniciativa del Forest Green Rovers, reconocido por la FIFA y la UEFA como el club de fútbol más ecológico del mundo tampoco dejó indiferente a nadie. El Club sorprendía la pasada temporada con una nueva equipación, una primicia mundial hecha de bambú, luciendo con orgullo el camuflaje original de la naturaleza: la raya de cebra.

El nuevo diseño está inspirado en el camuflaje natural del animal y, según explican en su web, “engaña a los depredadores, les impide atacar y dificulta que los rivales juzguen su velocidad y dirección”.

El Forest sigue sobreviviendo en categorías menores del fútbol británico pero su filosofía única le han llevado a grabar su nombre en el mapa del fútbol mundial.