Seis finales y cinco títulos: demostración de poderío de Galán y Lebrón en Barcelona

Ale Galán y Juan Lebrón, en Barcelona
Ale Galán y Juan Lebrón, en Barcelonaworld padel tour

Acaban de terminar con todos los dedos de una mano. Ya suman cinco títulos Ale Galán y Juan Lebrón en esta temporada, SU TEMPORADA. La del crecimiento total, la de la irrupción, la de la consolidación y, sobre todo, la del liderato incontestable para ellos. Cinco títulos en seis finales, llegando como mínimo a semis en todos los torneos del año. Poco más le pueden pedir al 2020.

En un año muy complicado a nivel deportivo, en el que la pandemia ha golpeado y sigue haciéndolo a muchos sectores y personas, al deporte y al pádel, ellos han golpeado aún más fuerte, con más insistencia que nadie, con más y mejores argumentos cada vez. Dos jugadores muy jóvenes que están siendo guiados por un equipo excelente de gestión liderado por Mariano Amat y que les están ayudando a asentar la cabeza cada día más, a obtener más réditos en la pista y a tener no solo plan A, sino B y C.

Y todo ello en un torneo en el que se enfrentaban en la final a Sanyo Gutiérrez y Franco Stupaczuk quienes venían de ganar con autoridad en Menorca pero que se dieron contra un muro. ¿Que no estaba el partido ni la pista para rematar? Daba igual, los números remataron, salieron a devolver las pelotas fuera de la pista, defendieron por abajo, bloquearon en la red, abrieron ángulos...un ejercicio pluscuamperfecto de pádel que dejó una final rapidísima, cerrada en poco más de una hora con un amplio 6-4 6-1.

Un duelo que empezaba con los españoles rompiendo el servicio de sus rivales totalmente en blanco, antesala de lo que ocurriría minutos más tarde, ya que Galán y Lebrón nunca dejaron de mandar en el luminoso, siempre por delante y manteniendo esa distancia que les serviría para seguir al frente y cerrar el primer set de manera ajustada, pero a su favor.

Y en el segundo, cuando se esperaba la reacción de los chicos de Claudio Gilardoni, fueron precisamente los del otro lado de la red los que no solo mantuvieron la tensión y la iniciativa, sino que subieron varios peldaños más cada una de ellas para navegar con todo a favor, con un viento de cola que empujaba sus velas y hacía que su nave fuera rauda hacia el título. Llevaron el ritmo del partido cual timonel experimentado, aguantando las bandejas a la red de un Stupa que nunca dejó de intentarlo y de un Sanyo que se desesperaba por encontrar un resquicio en la sólida defensa de los números 1, una quimera en esta final.

Así, no solo lograron un break Ale y Juan, sino hasta tres, y dejaron prácticamente inutilizados los argumentos de Stupa y Gutiérrez quienes únicamente podían recoger la bola una y otra vez en su lado de la pista al tiempo que en la otra Lebrón entraba en ebullición y a la fiesta se sumaba Galán. Desatados, cerraron el segundo envite también a su favor y levantaron su quinto título del año. Ahora tendrán que pasar a la otra mano para contar los próximos que lleguen.