Koeman cuida a Griezmann

El técnico suaviza su discurso sobre el discutido francés, que en Turín volvió a la titularidad y firmó un gran partido al que sólo le faltó el gol

Griezmann, en su partido contra la Juve, en el que volvió a la titularidad
Griezmann, en su partido contra la Juve, en el que volvió a la titularidadALESSANDRO DI MARCOEFE

Una de las imágenes que dejó la victoria del Barcelona ante la Juventus en Turín por primera vez en su historia fue el abrazo de Koeman y Messi al terminar el encuentro. Tuvieron una pequeña charla. «Mi relación con Leo nunca ha sido complicada. Hablamos claramente en la reunión que tuvimos [al final de la pasada temporada, momento en el que el «10» se quería marchar del club de su vida y no pudo hacerlo] y cuando vino a entrenar ha hecho todo para que ganemos. Lo único que le he dicho es que hay que sentenciar el partido mucho antes», explicó sobre la conversación el entrenador. Las estadísticas de la UEFA hablan de 13 remates de los azulgrana a la meta de Szczesny, cinco fuera y cuatro a puerta. Dos de ellos fueron a los postes. Ambos de Griezmann, uno nada más empezar el partido, un zurriagazo desde cerca que hizo temblar la portería; y el otro todavía con la incertidumbre del 0-1 en el marcador tras recibir a la carrera un pase de Messi. «En el caso de Antoine quiero decir que ha tenido un poco de mala suerte, pero hay que trabajar así», opinó Koeman, que en día anteriores, como contra el Sevilla, había asegurado que un futbolista con la calidad del francés tenía que haber materializado alguna de sus ocasiones. Quiso recalcarlo, ya que lo dijo primero en Movistar y después lo repitió en la rueda de prensa. Ha suavizado el discurso después de que la relación entre ambos pareciera rara, incluso con un cruce de declaraciones en la distancia en el último parón por selecciones.

No se rinde el entrenador con el futbolista galo, al que ya no sólo le critican en España, también en Francia, su país. Llevaba dos suplencias consecutivas, una de ellas dolorosa contra el Real Madrid, y todavía no ha conseguido estrenar su casillero esta temporada en los números «gordos»: ni goles ni asistencias en los 362 minutos que ha estado sobre el césped. Koeman lo ha ido poniendo en la derecha, para que se vaya hacia dentro, y de delantero, que es el puesto en el que por fin empezó a carburar en Turín, aunque sin encerrarse en el área. Porque Griezmann no marcó, pero sí se le vio en el encuentro bastante participativo y en conexión con Messi, el futbolista al que más pases dio: siete; por las seis veces que conectó con Alba. Una de las combinaciones que hizo con Leo fue la dejada de tacón que el capitán no logró convertir en gol.

Al fichaje estrella de 2019 (costó 120 millones), le ha salido competencia en la plantilla con los jóvenes futbolistas que le aprietan: Pedri, Ansu Fati y Trincao se están ganando al entrenador, que no traiciona sus palabras, eso de que «no va a mirar el DNI» para poner un jugador en el campo, sino su rendimiento.