Estas son las claves de la baja de maternidad para las futbolistas que impondrá la FIFA

En una decisión histórica establece la duración y retribución y anuncia duras sanciones para los clubes que incumplan las normas

Teresa Abelleira (2d), del Real Madrid y Naroa Uriarte (2i), del Athletic Club, durante el partido de la octava jornada de la Liga de Fútbol FemeninoMariscalEFE

Paso histórico hacia la profesionalización del Fútbol Femenino. La FIFA ha anunciado esta semana que protegerá mejor a las jugadoras embarazadas e impondrá a sus 211 países miembros una baja de maternidad de «al menos catorce semanas» a partir del próximo año, así como una prohibición de despedirlas. Una reivindicación histórica de las jugadoras que contará ahora con la protección del máximo organismo del fútbol mundial.

«Queremos ver a más mujeres jugar a fútbol y al mismo tiempo tener una familia», explicó Sarai Bareman, responsable de fútbol femenino en el seno de la FIFA, tras una reunión de la comisión.

En caso de incumplimiento, los clubes se enfrentan a duras sanciones que van desde multas a la expulsión del mercado de fichajes durante todo un año.

La nueva normativa recoge seis puntos clave que van desde las bajas remuneradas, a la prohibición de despedir a una futbolista por quedarse embarazada, impidiendo así las conocidas como ‘cláusulas anti-embarazo’ que muchas jugadoras han denunciado que se han visto obligadas a firmar en algún momento de su carrera.

Estos son los puntos claves del documento de la FIFA:

1. Baja de 14 semanas

Los clubs estarán obligados a ofrecer a sus jugadoras 14 semanas de baja por maternidad de las cuales al menos 8 deberán realizarse inmediatamente después del parto.

2. Remuneración obligatoria

En virtud del Convenio n.º 183 de la Organización Internacional del Trabajo, o a menos que la legislación nacional o un convenio colectivo establezcan condiciones más favorables, un jugadora tendrá derecho a una baja por maternidad, definida como el periodo de descanso laboral retribuido de 14 semanas como mínimo que se concede a una jugadora en caso de quedarse embarazada, por la que percibirá dos terceras partes del salario que estipule el contrato.

3. Vuelta al trabajo garantizada

Las jugadoras tendrán derecho a retomar la actividad futbolística tras la baja por maternidad. El club tendrá la obligación de facilitar su incorporación a la actividad futbolística y ofrecerles apoyo médico continuo. Las jugadoras deberán poder amamantar a sus bebés o extraerse leche. El club deberá poner a su disposición un lugar adecuado a tales efectos, de conformidad con la legislación nacional aplicable en el país donde esté domiciliado el club, o según dispongan los convenios colectivos.

4. Contratación de futbolistas fuera de la ventana de fichajes

Un club podrá inscribir provisionalmente a una jugadora fuera del periodo de inscripción para reemplazar temporalmente a otra jugadora que esté de baja por maternidad. Salvo que las partes acuerden algo distinto de mutuo acuerdo, el contrato de la jugadora sustituta temporal tendrá vigencia desde la fecha de su inscripción hasta la víspera del comienzo del periodo siguiente al regreso de la jugadora que haya disfrutado de la baja por maternidad. De forma excepcional, se podrá inscribir fuera del periodo de inscripción a una jugadora que haya finalizado la baja por maternidad.

5. Protección durante el embarazo

Para garantizar la seguridad de las futbolistas embarazadas, estas tienen derecho a recibir asesoramiento médico regular e independiente. Además, las jugadoras pueden elegir proporcionar “servicios alternativos” al club, y este estará obligado a aceptarlo y a trabajar con la jugadora para formalizar un plan de empleo alternativo.

6. Protección contra el despido

La FIFA garantiza la protección de las futbolistas que se queden embarazadas bajo la premisa de que “ninguna jugadora debería sufrir desventajas de ningún tipo debido a su embarazo”.

Por lo tanto, establece que si un club rescinde unilateralmente un contrato porque una jugadora esté o se quede embarazada, se considerará que el club ha rescindido el contrato sin causa justificada. Esta rescisión se considerará una circunstancia agravante. Además de la obligación de abonar una indemnización, se impondrán sanciones deportivas, junto con una multa, a todo club que rescinda unilateralmente un contrato a una de sus jugadoras por quedares embarazada. Entre las sanciones deportivas se contempla la expulsión del mercado de fichajes durante un año.

Se espera que el Consejo de la FIFA apruebe estas medidas el próximo mes y que se empiecen a aplicar a partir del 1 de enero de 2021. Unas directrices que pretenden contribuir a la profesionalización del fútbol femenino y garantizar la seguridad jurídica de las futbolistas en todo el mundo, independientemente de la protección que les ofrezca la legislación de cada país.