Baloncesto

Muere Elgin Baylor, leyenda de Los Angeles Lakers

Su extraordinaria capacidad anotadora le convirtió en una estrella cuando la franquicia se trasladó de Minneapolis a Los Ángeles. Su récord de 61 puntos anotados en un partido de las Finales sigue vigente

Elgin Baylor, junto a su estatua en las afueras del Staples Center
Elgin Baylor, junto a su estatua en las afueras del Staples CenterReed Saxon

Elgin Baylor, una de las primeras grandes estrellas en la historia de Los Angeles Lakers, ha fallecido en Los Ángeles con 86 años. Baylor fue una referencia del baloncesto estadounidense desde su etapa universitaria. Con la Universidad de Seattle superó los 30 puntos por partido en los tres años de su etapa colegial y en su salto a la NBA se convirtió en la estrella de los Lakers que con él se trasladaron de Minneapolis a Los Ángeles. Toda su carrera la desarrolló en el mismo equipo y sus números reflejan la grandeza de un jugador único: 11 veces All-Star, 10 veces en el mejor equipo de la Liga, ganador del trofeo de Rookie del año, miembro del Salón de la Fama desde 1977, elegido uno de los 50 mejores jugadores de la historia de la Liga... Eso sí se quedó sin ganar el anillo porque se topó con los todopoderosos Boston Celtics de Bill Russell y Red Auerbach.

Baylor era un jugador de 1,96 capaz de hacer de todo como demostró en su año de novato. Aterrizó en la Liga en 1958 y fue el cuarto máximo anotador (24,9 puntos por partido), el tercer mejor reboteador (15) y el octavo mejor pasador (4,1). Esa misma temporada, en la que fue elegido Novato del año, alcanzó las finales, pero se estrelló con los Celtics. Hasta ocho veces llegó a pelear por el título, pero como otros grandes (Karl Malone, John Stockton, Pat Ewing, Pete Maravich, Allen Iverson...) se quedó sin premio.

La carrera de Baylor está marcada por extraordinarias actuaciones individuales. En 1960 se destapó con 71 puntos ante los Knicks. Nadie hasta esa fecha había alcanzado una anotación así. Y sólo tres jugadores (Wilt Chamberlain, Kobe Bryant y David Thompson) han sido capaces de superarle luego. Lo que no se ha batido es su récord de anotación en un partido de las finales. En 1962, ante los Celtics de Russell y Auerbach cómo no, sumó 61 puntos. Sus Lakers ganaron aquella batalla, pero no la guerra. Su promedio de 27,3 puntos en las series Finales es el cuarto mejor de la historia. Su adiós fue triste. Se despidió en la temporada 1971/72 por problemas en una rodilla y coincidiendo con su despedida el equipo encadenó una racha de 33 victorias y ganó el anillo.

Después de su retirada ejerció como entrenador en los New Orleans Jazz y fue directivo durante más de veinte años de Los Angeles Clippers. “Fue uno de los tiradores más espectaculares que he visto en mi vida. Pocos pueden compararse con él”, así definió a Baylor otro mito, Jerry West, el logo de la NBA.