Eurocopa

Eurocopa

Unai Simón no se toca

El guardameta del Athletic Club sigue siendo el elegido por Luis Enrique, a pesar de las dudas antes del torneo

Unai Simón, en un entrenamiento de España
Unai Simón, en un entrenamiento de EspañaPABLO GARCIA / RFEF / HANDOUTEFE

El landismo ya no persigue suecas en las playas españolas. El landismo, desde hace tiempo, es una forma de vivir el ciclismo, de esperar que Mikel Landa consiga imponerse en una gran vuelta. Una religión que no deja de creer en su ídolo por más desgracias que le ocurran. Landa nació en la localidad alavesa de Murguía, pero el deporte allí no se acaba en la bicicleta.

Unai Simón también es de Murguía, pero nunca le dio por la bicicleta. El portero del Athletic es también el elegido por Luis Enrique para defender la portería de la selección. A pesar de las dudas que despertó en los últimos partidos antes de llegar a la Eurocopa, el seleccionador ha seguido confiando en él.

Las casualidades le llevaron a la portería del Athletic. Había aceptado una cesión al Elche y se estaba entrenando con el equipo ilicitano cuando el Chelsea pagó la cláusula de rescisión de Kepa. Iago Herrerín se rompió un brazo y el club no contaba con Remiro, que había decidido no renovar para marcharse libre al final de temporada. De repente, pasó de ser el cuarto a ser el primero.

Algo parecido le ha sucedido en la selección, donde era el tercero en el orden de preferencias de Luis Enrique por detrás de De Gea y de Kepa. Siempre Kepa. Pero el ex guardameta del Athletic perdió la titularidad en el Chelsea y el sitio en la selección. Y De Gea ha trasladado a Mánchester las dudas que despertaba en la selección.

De Gea lo ganó todo con las categorías inferiores, pero no ha sido feliz con la absoluta en las fases finales. Se estrenó en 2014 como suplente de Casillas. Ése era su papel y no esperaba otro, pero España quedó eliminada en la primera fase para acabar de golpe con el ciclo triunfal en el que había ganado los tres grandes torneos anteriores.

En 2016, en la Eurocopa de Francia, aceleró la salida de Casillas de la selección. Completó la transición y fue el elegido por Del Bosque, que ni siquiera dudó de él cuando el portero fue acusado de participar en una trama de prostitución. Acusaciones que resultaron falsas, pero que generaron mucho ruido alrededor de la Roja en aquel torneo.

Deportivamente tampoco le fue bien. España fue eliminada en el primer cruce por Italia. El drama continuó en el Mundial de 2018, en Rusia. Lopetegui era el seleccionador, el hombre con el que había ganado la Eurocopa sub’21 en 2013. Julen confiaba en él, pero fue despedido dos días antes del debut contra Portugal. El despido afectó a la selección y posiblemente más a De Gea, que no hizo ninguna parada en todo el torneo.

Ahora, su sitio está en el banquillo y no está claro si su situación es la de segundo o tercer portero por detrás de Robert Sánchez, que aún no ha debutado con la Roja.

El debate sobre la portería sigue abierto, aunque al titular, Unai Simón, parece no afectarle. «Ese debate lo ha generado muchas veces la gente externa al entorno que vivimos aquí. Tanto David [De Gea], Robert [Sánchez] como yo, sabemos que cualquier portero puede jugar y el que lo haga es porque el míster ha decidido que es lo mejor para el equipo. El otro día me tocó jugar a mí porque estoy seguro de que Luis Enrique consideraba que era el mejor para el equipo, pero contra Polonia o Eslovaquia, o si llegamos a la final, puede jugar otro portero», asume Unai en declaraciones a la agencia Efe.

El guardameta no siente que el puesto sea suyo. «No, porque Luis Enrique nos dice que no hay nadie titular en esta selección. Nadie es titular y nadie es suplente en este equipo, habrá jugadores que tengan más minutos y otros menos, pero todos son importantes en la selección», explica. Pero de momento, él es elegido para la portería.