Ciclismo

David Valero, medalla de bronce en mountain bike

El “biker” completa una tremenda remontada subiendo al tercer puesto del podio. El oro fue para el británico Pidcock

David Valero Serrano, con la medalla de bronce lograda en Tokio 2020.
David Valero Serrano, con la medalla de bronce lograda en Tokio 2020.CHRISTOPHER JUEEFE

A Thomas Pidcock le dio tiempo a agarrar una medalla del Reino Unido antes de cruzar la meta. Tenía ventaja suficiente para permitirse preparar el festejo por la medalla de oro en la carrera de mountain bike. Una caída apartó de la carrera a Mathieu van der Poel y su camino quedó más despejado.

Para David Valero fue más complicado. Tuvo que remontar y, después de dos últimas vueltas espectaculares, terminó levantando los brazos para celebrar la medalla de bronce. Tuvo que jugársela con uno de los clásicos de la especialidad, el suizo Nino Schurter, medalla en los tres últimos Juegos Olímpicos y oro en Río, pero tuvo que conformarse con la cuarta plaza.

Valero superó un mal comienzo después de verse “atrapado” en las piedras que recibían a los corredores en el principio de la carrera. Llegó a ser trigesimoquinto en una carrera de 38, pero nunca perdió la fe para llegar al mismo lugar al que había llegado Carlos Coloma en Río 2016. Valero había sido noveno en aquella carrera que le servía para debutar en unos Juegos Olímpicos. Ahora, con 33 años, roza la gloria.

No es la única conexión entre Coloma y Valero. El medallista en Río lo fichó esta temporada para su equipo, el BH Templos Café. Los dos continuaron la saga que comenzó José Antonio Hermida con otro bronce en los Juegos de Atenas 2004. Valero está bien protegido. El seleccionador, Mikel Zabala, ha sido en los últimos años el hombre que se ocupaba de la preparación de Alejandro Valverde, el científico que le ha permitido seguir estando entre los mejores cuando ya rondaba los 40 años.

Zabala era el preparador de Alejandro cuando ganó el Mundial de Innsbruck. Su alegría era parecida cuando fue a felicitar a Valero al acabar su carrera junto al presidente de la Federación, José Luis López Cerrón.

El físico de David Valero, que mide 1,90, le hacía sufrir en las subidas. Tuvo un susto en una de ellas, cuando se le fue el pedal, pero siguió firme su camino hacia el bronce. Pidcock, el ganador, es de un tamaño más reducido. Sólo mide 1,70, lejos de los físicos imponentes contra los que compite. Porque el brtitánico es uno de esos ciclistas modernos, multidisciplinares, que se permite competir en el ciclocross con Van der Poel y Van Aert y ganar clásicas como la Flecha Brabanzona en la carretera.

Es un ciclista ambicioso y valiente, de los que no renuncian a nada. Como Van der Poel, pero el neerlandés se fue de cabeza en un salto y perdió todas sus opciones de luchar por las medallas. Sin el hombre que fue líder del Tour en los primeros días, el favoritismo de Pidcock era aún mayor. Pero no le pesó. Se puso en cabeza, a su ritmo, y avanzó hacia el oro. La plata fue para el suizo Flueckiger.

David Valero no pudo evitar las lágrimas de emoción al acabar su carrera.