Fútbol

España, por el camino de Cobi

La selección campeona en Barcelona 92 sirve de referencia para España antes de enfrentarse a Brasil en la final de los Juegos. Luis Enrique anima a la Roja

Marco Asensio celebra el gol que marcó a Japón en la semifinal
Marco Asensio celebra el gol que marcó a Japón en la semifinal FOTO: Silvia Izquierdo AP

«Igual me llevo la medalla de oro a la concentración de septiembre para compararla con la que ganen los jugadores que están en Japón y ver cuál es más chula», dice Luis Enrique. El seleccionador español fue campeón olímpico en Barcelona 92 y aquella selección se ha convertido en el modelo para la que ahora dirige Luis de la Fuente. Cobi marca el camino.

«Espero y deseo que España sea medallista de oro, pero si lo es de plata también sería un gran premio. Ahora está de moda quitarse la medalla si pierdes, pero en el deporte uno debe aceptar el rol que te toca jugar en cada momento. Pase lo que pase en la final, pelear por las medallas ya es un gran logro», dice el seleccionador absoluto.

Luis Enrique confía y también De la Fuente. No le ha importado al seleccionador definir a España como favorita desde antes de que comenzara el torneo, pero no quiere cargar de más presión a sus jugadores antes de la final. «Es un partido para disfrutar. Queremos disfrutarlo, saber qué se siente en una final de unos Juegos Olímpicos. Queremos jugar el partido de nuestra vida para disfrutarlo», asegura el técnico español.

«Lo vivimos con normalidad y alegría. Es el momento de disfrutar de esta oportunidad que nos da el fútbol y la vida de vivir un acontecimiento único. Toca disfrutarlo después de haber sufrido mucho para llegar hasta aquí. Vamos a vivirlo sin presión y así rendiremos mucho mejor. Con todos los componentes de la plantilla en una condición óptima para competir al máximo. Estamos encantados de estar aquí», explica De la Fuente.

Él fue jugador de élite, pero nunca tuvo la oportunidad de disputar unos Juegos Olímpicos. Sólo participó en un partido de clasificación camino de Seúl 88. Entonces no había límite de edad como ahora y el único requisito era que los seleccionados no hubieran disputado un Mundial o un torneo continental con su selección absoluta.

El límite se impuso en Barcelona y en Atlanta 96 se permitió convocar a tres mayores de 23 años. Uno de esos puestos en España lo ocupa Marco Asensio. La manera de dirigir el grupo de Luis de la Fuente ha permitido que el madridista haya salido y entrado del equipo sin sentirse desplazado. Y que ahora sea el héroe que permite a España disputar la medalla de oro después de su gol en la semifinal.

Asensio es uno de los que ha tenido que llenar el hueco dejado por Dani Ceballos en el equipo. El madridista era uno de los jugadores fundamentales para el seleccionador, una referencia en el campo y en el vestuario, donde ejerce de segundo capitán. El primero es Vallejo, otro jugador mucho más importante de lo que pueda parecer en el campo, donde Eric García y Pau Torres, dos internacionales absolutos, le cierran el paso a la titularidad en el centro de la defensa.

El tobillo de Ceballos se torció en el debut, pero no se rompió el equilibrio de la selección. «Estamos preparándonos de la manera más normal posible. Es una final y un partido importantísimo, pero no deja de ser un partido de fútbol. Queremos afrontarlo con la mayor motivación del mundo y sin dejarnos llevar por la presión. Es lo que nos ha ido bien hasta ahora y lo que nos va a ir bien en este», reconoce Mikel Merino. España sólo quiere disfrutar para ganar el oro.