Baloncesto

Santi Aldama, un pionero en Memphis

El canario es el primer español que llega a la NBA desde la Liga universitaria. Es lo más parecido a Pau Gasol que ha habido en nuestro baloncesto

Santi Aldama realiza un mate en un partido de pretemporada de los Memphis Grizzlies
Santi Aldama realiza un mate en un partido de pretemporada de los Memphis Grizzlies FOTO: Petre Thomas USA TODAY Sports

Santi Aldama (10-1-2001, Las Palmas de Gran Canaria) es un pionero. Es el primer jugador español que llega a la NBA directamente desde la Liga Universitaria estadounidense. No ha pasado por el Madrid, por el Barça, tampoco por el Baskonia o el Valencia... su contacto con la élite en nuestro país fue una Minicopa que jugó con 14 años en el Gran Canaria y el torneo junior de la Euroliga que disputó en 2018 con el Barça. Ha recalado en una franquicia histórica para el baloncesto español. Aldama ya es un «grizzly» como lo fueron Pau Gasol, Marc y Juan Carlos Navarro. En el entorno de la selección se asegura que quizá sea lo más parecido a Pau que jamás haya habido en el baloncesto español. Con sus 2,11 puede hacer casi de todo y pelea por minutos en un equipo que el año pasado alcanzó los playoffs.

Santi Aldama se formó en el Academia Canterbury, un club canario en el que la formación académica es tan o más importante que la deportiva. En 2019, con la selección sub’18 en el Europeo de Grecia, explotó. Fue el MVP del Eurobasket de su categoría y junto a Usman Garuba hizo a la selección campeona continental. «Estoy con ganas de verle. Ha tenido buenos partidos en pretemporada y en un mes jugamos contra ellos. Tengo muchas ganas de que le vaya bien y espero que nos veamos pronto en la selección», asegura su colega de los Rockets.

Aldama es hijo y sobrino de jugadores profesionales y antes de dar el salto a la NBA cursó Administración de empresas en la Universidad de Loyola Maryland. Es un centro de prestigio académico y que compite en la segunda categoría de la NCAA. Los problemas físicos en la rodilla derecha le llevaron a pasar por el quirófano en su primera temporada. Cuando pudo empezar a jugar sin dolores se convirtió en la estrella del equipo. Los 21,2 puntos y 10 rebotes por partido le colocaron en la agenda de numerosas franquicias. Su versatilidad y tamaño hicieron el resto para ser seleccionado en el número 30 del draft.