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Con ustedes, la «Tiger» Cup

La Ryder arranca con la recuperación de Woods como atracción y EE UU de favorito.

  • Justin Thomas bromea con Tiger Woods durante la práctica del equipo americano, ayer en Le Golf National
    Justin Thomas bromea con Tiger Woods durante la práctica del equipo americano, ayer en Le Golf National

Tiempo de lectura 2 min.

27 de septiembre de 2018. 22:32h

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José Manuel Martín 27/9/2018

Tiger mira atentamente una pantalla en la que le muestran las opiniones que expertos y analistas sostuvieron durante su etapa oscura, cuando parecía un ex jugador. «No volverá a ser el de antes... «Es imposible que recupere su mejor nivel»... «No volverá a ganar un torneo, es impensable»... Y así decenas de frases que Woods ha convertido en palabrería con su milagrosa recuperación. Hace poco más de un año no podía apenas caminar y le costaba sujetar un palo de golf. Ahora, llega a la Ryder Cup 2018 como ganador del Tour Championship y dispuesto a amenazar los 18 «Grand Slams» de Jack Nicklaus en las próximas temporadas. Su último grande lo ganó en 2008, antes de que las lesiones y su vida privada le metieran en un túnel del que él mismo dudó poder salir en muchas ocasiones. Ocho operaciones entre rodilla y espalda y un serio problema con los calmantes, que le llevaron a aparecer dormido en su coche en el arcén de una autopista, le apartaron de su pasión, pero supo reinventarse.

Ha modificado su swing para poder cuidar la espalda y, de paso, lo ha hecho más fiable. Puede jugar con frecuencia sin molestias y después de recuperar el buen juego ha vuelto a aprender a ganar. Su magnetismo para las masas sigue intacto y se ha podido comprobar desde que el martes aterrizara en París con todo el equipo norteamericano, que desde hoy se enfrenta a Europa en Le Golf National, muy cerca de Versalles.

La Ryder Cup es el torneo de los torneos de golf. No hay premios en metálico, lo único que está en disputa es el orgullo de dos continentes que se retan cada dos años desde 1927. Es una competición llena de romanticismo y el escenario ideal para que Tiger siga escribiendo ese guion que ya supera a las mejores películas sobre hazañas deportivas. Sus entrenamientos han sido seguidos de forma multitudinaria en París, donde se esperan casi 300.000 espectadores en el conjunto de esta semana.

El diseño del campo, en teoría, favorece el juego de los europeos, con el danés Thomas Bjorn como capitán. Él y Jim Furyk pronunciaron los habituales discursos y anunciaron los primeros enfrentamientos de esta mañana. Los estadounidenses Koepka y Finau jugaran contra el inglés Justin Rose y el español Jon Rahm; Dustin Johnson y Rickie Fowler, contra el norirlandés Rory McIlroy y el danés Thornbjorn Olesen; Jordan Spieth y Justin Thomas, contra los ingleses Paul Casey y Tyrrell Hatton, y Patrick Reed y Tiger Woods, contra Francesco Molinari y el inglés Tommy Fleetwood. «Los norteamericanos no ganan en Europa desde hace 25 años y esperemos que tarden mucho más en hacerlo», dijo Sergio García, que llega como invitado.

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