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Lydia Valentín: “Te entrenas para un día, una hora... Ha sido duro por la incertidumbre”

La triple medallista olímpica, a las puertas de sus cuartos Juegos, explica la importancia de la mente en un deporte donde lo que se ve es la fuerza

Lydia Valentín, haltera española
Lydia Valentín, haltera española

Lydia Valentín (Ponferrada, 36 años) ha tenido que esperar para saber si estaría en Tokio tras ser baja en el Europeo por unas molestias físicas. Tiene tres medallas olímpicas. Con la plata en Pekín y el oro de Londres le quitaron la satisfacción de la foto en el podio y, en el caso de la capital inglesa, escuchar el himno: años después se demostró que sus rivales había hecho trampas, que iban dopadas, y ella fue subiendo puestos. En Río fue bronce. Embajadora de la iniciativa «Persigue tu Sueño, Supera los Obstáculos», puesta en marcha por Bridgestone, socio olímpico y paralímpico mundial, es un ejemplo de limpieza en el deporte. El plan era que, desde finales de junio, ella y el resto del equipo de Halterofilia se fueran a una isla en Rusia para ultimar la preparación, pero finalmente se han quedado en España antes de volar a Tokio.

–¿Cómo es ahora el entrenamiento?

–Cada día ya cuenta muchísimo para la competición, y lo que toca ahora es desconectar de todo lo demás y centrarnos en entrenar y entrenar, en hacer foco, dar el máximo rendimiento para los Juegos Olímpicos.

–¿Tuvo nervios por la clasificación para Tokio?

–Nerviosismo como tal, no. Pero sí es verdad que no me esperaba para nada no poder competir en el Europeo y que me faltara esa competición. Sí que es verdad que me quedé como un poco: “Guau, para terminar la clasificación olímpica me queda una competición» Pero bueno... No tuve nerviosismo, no sé, como que sabía que iba a estar en los Juegos Olímpicos.

–¿Ha sido el año más difícil de gestionar mentalmente?

–Ha sido complicado y duro, porque son muchas cosas. Hace un año no sabíamos si se iban a celebrar los Juegos, si los rivales estaban entrenando... El deportista no está acostumbrado a lidiar con incertidumbres: tú te entrenas para un día, para una hora, para un mes, un año, y todo va enfocado a eso. Tú entrenas diariamente con un objetivo, que es ese día. No puedes estar entrenando con el: «Bueno, es que no sabemos... No sabemos si va a haber Europeo, no sabemos si va a haber Juegos». Eso como que te saca un poco de todo lo establecido. Sí es verdad que ha sido un año mentalmente complicado, pero a la vez te refuerzas.

–¿Alguna llamada de más al psicólogo?

–Ja, ja, ja. Trabajo con un «mental coach», que te refuerza mucho y que creo que es importante para afrontar el día a día, los Juegos y los entrenamientos...

–Es una parte decisiva la mental...

–Todo cuenta, es un cúmulo de tres cosas. La técnica es importantísima, porque de nada te sirve tener un buen físico sin técnica, porque te vas a lesionar, te vas a limitar. Y de nada de sirve tener una buena técnica y un buen físico si no tienes una capacidad mental súper desarrollada para ejercitar un levantamiento a una velocidad y una coordinación con cierto peso, porque te puedes llegar a hacer daño, y si tú no tienes claro que no vas a hacer eso, no lo vas a hacer. Personalmente, creo que el deporte de alto rendimiento diferencia al deportista por su estado mental.

–¿Tiene algún truco de concentración?

–Ninguno en especial, pero sí mucho trabajo mental, tienes que trabajar enfocada. Igual que se entrena el cuerpo, el físico, tienes que hacer una preparación constante mentalmente para aguantar mucho tiempo entrenamientos y competiciones duras.

–¿Es ahora mejor o peor que en 2008?

–Hombre, peor no...

–Lo digo, por ejemplo, porque con la edad puede cuesta más la recuperación, y cosas así.

–Soy diferente deportista por el cambio que supone evolucionar, y obviamente ha sido a mejor. Yo he sacado un aprendizaje en cada Juegos, en cada ciclo olímpico, he desarrollado cosas sólo te dan la veteranía y los años, y ha sido para mejor. Para mejor en todos los aspectos, para afrontar mejor las competiciones, los entrenamientos. Y el cambio es de evolucionar como deportista.