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Así es la raqueta de Carlos Alcaraz: la búsqueda de la potencia con control

El joven murciano, que afronta su segunda participación en Wimbledon, cambió la raqueta para potenciar sus cualidades. La hierba es una superficie que le gusta

Carlos Alcaraz, en un entrenamiento en Wimbledon
Carlos Alcaraz, en un entrenamiento en Wimbledon FOTO: @wimbledon Twitter

Carlos Alcaraz viajó el pasado lunes a Londres para preparar Wimbledon. Lo hizo pronto, para pisar la “hierba, hierba”, como dice Antonio Martínez Cascales, uno de los entrenadores que está pendiente de su carrera desde que era un chaval en la Academia JC Ferrero Equelite, en Villena, donde tienen pistas de hierba, pero sintética. El joven español ya ha dejado atrás una pequeña molestia en el codo después de llegar a cuartos de final en Roland Garros, se ha divertido en redes sociales contestando a casi todo el mundo, bromeando, ha mostrado su preparación física y ya es el momento de mentalizarse más específicamente en el tercer Grand Slam del año. Va ilusionado a su segunda participación en el All England Club (en 2021 perdió en segunda ronda contra Medvedev). “La primera vez que jugó en hierba fue la temporada pasada”, desvela Cascales. Se trata de la superficie más extraña, en la que hay menos torneos y apenas durante tres semanas. “Sí le gustó y yo creo que tal y como él juega le puede ir bien porque tiene muchos recursos: saca bien abierto por los dos lados, volea, la dejada también va bien para la hierba...”, piensa Cascales. Carlos lo tiene ya todo preparado, también su raqueta, que LA RAZÓN analiza con Xavi Segura, encordador del equipo español de Copa Davis.

Alcaraz fichó por Babolat, la misma marca que Nadal, en 2013 y estuvo nueve años con la misma herramienta, la que se llama “Pure Aero”. Recientemente la ha cambiado a la “Pure Aero VS”. “La raqueta que llevaba Carlos para su tipo de juego le ofrecía un exceso de potencia. Ellos, por decirlo de alguna manera, necesitaban un tipo de raqueta que les diera un poco más de control, que Carlos pudiera soltar el brazo”, explica Segura, que pasa a detallar cómo es el “arma” del joven español.

Perfil

“Tiene un perfil más bien tradicional, es decir, estrecho, como las que había en los años 80-90. Fue a partir de mediados de los 90 cuando se empiezan a crear las raquetas más anchas que ofrecían mucha rigidez, mucha potencia, y con esas raquetas se pudo cambiar bastante el tenis, cambió el tipo de juego”, afirma Xavi. “Ese perfil tradicional aparte del control, transmite mucho las sensaciones de golpeo, lo que para un tenista profesional es muy importante: sentir la bola; y cuanto más estrecha, más siente la bola”, añade. Pesa 305 gramos, un poco más que la de Rafa (300) y menos que la de Djokovic (310). Aunque eso es de base porque después cada jugador la va adaptando a sus necesidades añadiendo algún peso extra en determinadas zonas.

Patrón de cordaje

“El patrón de cordaje de la raqueta de Alcaraz es totalmente para liftadores: 16 cuerdas verticales por 20 horizontales, por lo que el cuadrito del cordaje es un pelín más grande y eso hace que pueda entrar mejor la bola para el tema del spin, de los efectos; y después nos ayuda a que no tengamos que hacer un excesivo esfuerzo para que la bola nos corra bien”, cuenta Xavi Segura, que matiza que la nomenclatura raqueta “de potencia” o “de control” es por ponerles un nombre, ya que después los jugadores pueden hacer, con su calidad, que una raqueta de potencia tenga mucho control y al revés. “Al ver un partido de Carlos, cualquiera diría que su raqueta ofrece mucho control, cuando mete unos golpes con una fuerza descomunal”, insiste Segura.

Cordaje

“Para tener un buen control, la raqueta necesita un cordaje rígido para que no salga en exceso la bola. El caso de Carlos, como Rafa, juega con un monofilamento que le da rigidez al golpeo, tanto en verticales como en horizontales; a diferencia de Federer y Djokovic”, describe el encordador del equipo español. El suizo usa en las verticales cordaje de tripa y en las horizontales monofilamento; y el serbio, al contrario para que le dé una cierta salida de bola. “La raqueta de Carlos se parecería en cuando a características técnicas más a la de Djokovic que a la de Nadal. Se parece en cuando a prestaciones, aunque el juego es diferente: Nole tira más plano y su patrón de encordado es 18 x 20, tiene dos cuerdas más que Carlos, lo que hace que se sienta más cómodo con golpes planos más que liftados”, continúa.

La tensión que utiliza Alcaraz “oscila entre 26 y 25 y 25-24″. “Hay que tener en cuenta que Carlos, aunque le vemos hacer mil dejadas, globos, le gusta subir a la red, es talentoso... en el fondo es un jugador agresivo, cuando disfruta es cuando suelta el brazo y por eso con la fuerza y la potencia que él tiene debe utilizar tensiones un pelín altas para el tipo de raqueta que es. Probablemente para que nos diera potencia esa raqueta tiene que jugar sobre 22 kilos y él está jugando 3 o 4 por encima”, prosigue. “El cordaje es de 1,30 milímetros [el de Rafa, por ejemplo, es 1,35, poco habitual, sólo lo utiliza él]. En lo que sí coinciden es que en ambos casos es pentagonal, lo que hace que le ayude mucho en los golpes liftados: estos cordajes que son geométricos y no cilíndricos nos ayudan a los efectos, al final vemos el juego que tiene Carlos y vemos su raqueta, y es un acierto el cambio que hizo”, opina Xavi Segura.

Aerodinámica

“La movilidad de la raqueta es una de las características principales: al tener el cuello aerodinámico, al igual que la de Rafa, hace que al movimiento aumente un 30 por ciento más rápido que una raqueta con un perfil convencional, tubular o rectangular”, desgrana Segura.

Potencia, control y efecto, aunque en hierba no sea tan eficaz, es lo que buscan Alcaraz... Y su técnico. “Carlos es cero maniático, no muestra una gran preocupación, quiere tener en condiciones el material, sentirse cómodo, claro, pero está casi más encima Juan Carlos Ferrero que él”, finaliza Xavi Segura. El ex número uno del mundo es mucho más que un entrenador para la gran sensación del circuito.