¿Qué pierde Barcelona con la cancelación del Mobile?

El impacto económico en la Ciudad Condal roza los 500 millones con la llegada de más de 110.000 visitantes

Employee walks past a banner with information of MWC20 in Barcelona
Un embleado camina junto a un cartel en los pabellones que iban a albergar el Mobile World Congress de BarcelonaNACHO DOCEReuters

La cancelación del Mobile World Congress supone un auténtico seísmo en la Ciudad Condal. Cada año, desde la primera edición de 2006, el MWC es sinónimo de bullicio en la capital catalana y, sobre todo, de visitantes con una capacidad adquisitiva muy elevada, la mayoría de ellos con unas dietas jugosas por gastar de por medio. Nada de chancletas y pantalones cortos durante esa semana. Los ejecutivos de las principales multinacionales de telefonía y tecnologías de la comunicación son los reyes del día y de la noche. Los hoteles, cuyos precios por habitación se multiplican por dos y hasta por tres veces, están con las reservas cerradas desde meses atrás. Restaurantes de moda que agotan todas las mesas pese a que estiran al máximo los horarios de apertura. Locales llenos, centros de negocios atestados y el gremio del transporte (taxi y VTC) que hace su agosto en pleno febrero. El Mobile World Congress es un coloso para Barcelona. La mayor feria tecnológica del mundo mueve 500 millones diseminados en decenas de sectores. Los ingresos se disparan hasta en el pequeño comercio, aunque este es el menos favorecido de todos ellos. Las agencias de azafatas duplican sus plantillas. Muchos jóvenes cuentan con estos ingresos para pagarse parte de los estudios o para las vacaciones. Con la cancelación, estas agencias ya han anunciado que reducirán un 50% los ingresos. A Barcelona llegan para el Mobile más de 110.000 personas de 200 países, entre visitantes y personal desplazado para atender la avalancha. La organización contabiliza que unos 6.000 visitantes llegan desde China. Se estima que se movilizan unos 14.000 trabajadores temporales. En 2019, el Mobile batió un nuevo récord de asistentes con unos 109.000 visitantes, procedentes de 198 países, de los que 7.900 eran directores ejecutivos. En conjunto, desde esa primera edición de 2006, el Mobile ha generado para Barcelona casi 5.000 millones de euros y 128.00 empleos.

275 euros por visitante solo en ocio

Según datos de 2019, 117,7 millones de ese gasto estuvieron destinados a los locales de restauración y ocio nocturno, según los datos de la Federación Catalana de Asociaciones de Actividades de Restauración y Musicales (Fecasarm). Por asistente, son unos 275 euros lo que el colectivo apuntó que se gastaron en los días de la feria solo en ocio. La suspensión deja algunas incógnitas en el aire. Queda por ver si las compañías tendrán que asumir una parte de su reserva de espacio, o si finalmente no tendrán que pagar nada al haberse cancelado el Mobile. También habrá que ver qué sucede con los 5 millones de euros que el Gobierno concede normalmente a la Fundación Mobile World Capital Barcelona para la celebración del evento en la capital catalana, según aprobó el Consejo de Ministros el pasado septiembre.