La Seguridad Social retrasa de nuevo la renta mínima vital

José Luis Escrivá reconoce la complejidad para poner en marcha esta prestación y no confirma la fecha de su aplicación ni a quién correspondería

El Gobierno no termina de dar forma a la anunciada y esperada renta mínima vital, que tanto el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, como el de Asuntos Sociales, Pablo Iglesias, anunciaron hace más de una semana. Según ha confirmado Escrivá en la rueda de prensa de presentación de los datos del paro del mes de marzo, su departamento sigue evaluando esta nueva ayuda “para cumplir con el compromiso que anunció este Gobierno, y lo queremos hacer en el menor tiempo posible. Lo que pasa es que una medida compleja, que tiene que estar perfectamente diseñada y que debe contar con las comunidades autónomas, con las que estamos hablando sobre ello”. No ha podido, por tanto, confirmar una fecha aproximada para poner en marcha esta prestación ni a qué colectivos vulnerables iría destinada. Según Asuntos Sociales podría beneficiar hasta a cinco millones de personas que han quedado especialmente desprotegidas.

Esta renta de emergencia podría hacerse llegar a estos colectivos más necesitados durante el periodo de afectación de esta pandemia, con la posibilidad de extenderse en el tiempo hasta que las empresas y la economía recuperen gradualmente una situación de normalidad. La propuesta se centraría en proteger a ciudadanos que están en paro y no reciben prestación alguna o a familias y colectivos necesitados que no pueden acogerse a ninguna de las últimas medidas aprobadas.

El Gobierno estaría barajando utilizar el Iprem -indicador que se utiliza como referencia para la concesión de diferentes ayudas y subvenciones públicas- como indicador básico para fijar la cuantía de esta ayuda, aunque no ha descartado todavía hacerlo sobre el Salario Mínimo Interprofesional (SMI). El Iprem se situó en 2019 en 548,6 euros mensuales -sigue pendiente de actualizar en 2020-, mientras que el SMI para 2020 es de 950 euros mensuales. La intención de la coalición gubernamental formada por PSOE y Podemos antes del estallido de la crisis sanitaria era que el ingreso mínimo vital rozara los 1.100 euros para una familia con dos hijos a cargo.