El Gobierno amenaza con extender el control de precios más allá de mascarillas y geles

Garzón advierte de que están vigilando otros productos semisanitarios

El ministro de Consumo, Alberto Garzón, durante su comparecencia este lunes ante la Comisión de Sanidad y Consumo del CongresoJ.J. GuillénEFE

Abierto el melón de la intervención de precios con mascarillas y geles, el Gobierno no descarta profundizar en esta medida intervencionista de corte cuasi-comunista. El ministro de Consumo, Alberto Garzón, ha advertido hoy de que la norma que establece el precio máximo de las mascarillas y geles se puede extender a otros sectores, como otros productos semisanitarios, a los que el Gobierno está vigilando para que no haya especulación. En una comparecencia en la Comisión de Sanidad y Consumo del Gobierno, Garzón ha explicado que la norma “deja abierto productos semisanitaros adicionales sobre los que se está haciendo una vigilancia para que no tengan componente especulativo”. En caso que lo tuvieran, ha dicho, “se podrían ir sumando” a ese control de precios, aunque ha precisado que el competente es el Ministerio de Sanidad.

“El control de precios es una medida que incorpora mecanismos institucionales, lo que significa, dicho en términos populares, que la norma es también un aviso a navegantes y eso hace que otros sectores tengan menos incentivos para aprovechar la especulación”, ha señalado. Garzón ha asegurado de que se trata de “una norma que avisa de que el Gobierno está dispuesto a hacer lo mismo en otros sectores”.

Medida efectiva

Antes de este anuncio, el ministro, encuadrado en el ala más radical de izquierdas del Gobierno, Unidas Podemos; había calificado de “efectiva” la medida para controlar el precio máximo de las mascarillas quirúrgicas, gracias a la cual hoy los ciudadanos “pueden acceder a ese producto recomendable para toda la población y a un precio razonable”. Según ha indicado, el mercado saturado por la crisis sanitaria no tenía oferta suficiente para la demanda creciente que se estaba produciendo y eso provocó que muchos usuarios hicieran acopio de mascarillas y produjeran un desabastecimiento general y la inflación de los precios. Esta situación, ha indicado, “ha mermado los presupuestos familiares”. “Para evitar esa merma y acabar con esa parte de especulación que podría existir”, ha indicado Garzón, el Ministerio decidió intervenir en los precios. Una decisión que, según ha aclarado, se tomó también a través de la llegada de una carta del Colegio de Farmacéuticos de España que alertaba de esta situación y les pedía que actuaran.

En su intervención, el responsable de Consumo, ha explicado que creó un equipo técnico en el que han participado las farmacéuticas y los proveedores para “garantizar que cualquier medida y control de precio” generase un “desabastecimiento desigual en el caso mascarillas”. Se decidió en este contexto poner un precio máximo a las mascarillas quirúrgicas que, según ha indicado, está recomendadas para todos los públicos. Garzón ha apuntado que no se ha podido tomar esta misma medida en otros modelos de mascarilla debido al estrés del mercado, que no garantizaba que poner un precio máximo acabara con el desabastecimiento. En este sentido, ha destacado la “prudencia” con la que ha actuado su departamento y ha rechazado las críticas que aseguraban que esta medida era negativa. “Creo que obramos con la prudencia adecuada”, ha insistido.