El 75% de los créditos ICO para pymes y autónomos, denegados o sin respuesta

600.000 pequeñas empresas y autónomos tienen préstamos pendientes de aprobación y 300.000 han sido rechazados. Otros 300.000 han recibido el visto bueno, pero el dinero no ha llegado todavía a decenas de miles

El acceso a los créditos avalados por el Estado, los denominados como préstamos ICO –que tienen cubierta la posible morosidad en un 80%– se han convertido en una herramienta fundamental para dotar de liquidez a las empresas, pero también en un calvario para pymes y autónomos, que han visto como los trámites burocráticos, los exigentes requisitos y la falta celeridad en su concesión han complicado sobremanera el acceso a esta financiación. Desde que el pasado 6 de abril se puso en marcha el primer tramo de 20.000 millones de euros de la línea aprobada de 100.000 millones, las solicitudes duplicaron a la oferta y la financiación se agotó antes incluso de su salida al mercado. Se habilitaron dos nuevos tramos –de 20.000 y 24.500 millones cada uno–, pero en ese momento llegó el caos informático que bloqueó la central de admisiones del ICO y paralizó la mayoría de las tramitaciones. Los bancos concedían dichos créditos, pero la mayoría quedaba pendiente de aprobación.

Durante las últimas dos semanas la situación ha empezado a normalizarse, aunque la asociación de autónomos ATA advierte de que aún «están en el limbo» 600.000 peticiones de pymes y autónomos, que ni siquiera saben si pueden contar con ello o no. «No puede ser que a estas alturas, más de un mes después de aprobarse, cientos de miles de autónomos aún no tengan respuesta. Algo no está funcionando, y mientras tanto sus negocios se van al traste», avisa Lorenzo Amor, el presidente de esta asociación. Según sus datos, de las 1,2 millones de solicitudes de créditos ICO por parte de los trabajadores por cuenta propia, solo 300.000 han tenido el visto bueno, otras 300.000 han sido denegadas y las citadas 600.000 siguen pendientes, por lo que casi un 75% de las peticiones siguen sin respuesta o han sido rechazadas, una situación «que genera inquietud porque no termina de llegar a quien más lo necesita. No se sabe si es el banco o es el ICO, pero cientos de miles de autónomos siguen esperando y se acaba el tiempo», advierte.

Los datos oficiales que constan en el ICO refrendan estos datos. Hasta el domingo pasado, se habían registrado más de 318.000 operaciones, de las que el 98% corresponden a pymes y autónomos, por un montante total de casi 31.400 millones de euros, que han permitido movilizar 41.266 millones de euros de financiación. «Se trata de garantizar la liquidez del tejido productivo y mantener los flujos financieros porque son el alimento para las empresas y, por tanto, para la economía», refirió ayer la ministra de Economía Nadia Calviño en el Congreso. Sin embargo, pymes y autónomos se quejan de que ese supuesto dinero no llega a sus cuentas, incluso cuando los créditos han sido concedidos. Algún eslabón de la cadena que une a las entidades financieras con el Instituto Oficial de Crédito no está engranado.

Desde el Ministerio de Economía insisten en que la autorización de estos créditos avalados por el Estado es «automática», por lo que niegan que la culpa sea suya. Por contra, las entidades bancarias cuestionan esa afirmación, ya que una vez que aprueban la operación debe ser el ICO el que dé el visto bueno final para que «podamos desembolsar el dinero en las cuentas», insisten. Con la pelota de lado a lado de la cancha, más de 600.000 pymes y autónomos languidecen esperando una financiación que no acaba de llegar.