Impuestos

Una familia media madrileña perderá los ingresos de un mes por el hachazo fiscal de Sánchez y ERC

Los madrileños con las rentas más bajas son los que menos pagan por IRPF de España y los catalanes, los que más

Kilómetro Cero en la Puerta del Sol
Kilómetro Cero en la Puerta del SolCristina BejaranoLa Razón

Esquerra Republicana de Catalunya ha arrancado del Gobierno el compromiso de armonizar en toda España los impuestos cedidos a las autonomías con el argumento de que Madrid, al amparo de su capitalidad, favorece con una baja fiscalidad a las grandes fortunas del país, que se concentran, según esta formación, en la City madrileña. ¿Es cierta esta afirmación?

La realidad es que la Hacienda madrileña es la que grava menos a las familias con rentas más bajas. De hecho, los madrileños con rentas más bajas son los que menos pagan por IRPF de toda España, con un tipo mínimo del tramo cedido por renta del 9%. En los últimos diez años, Madrid ha recortado el IRPF a estos contribuyentes un 25%. Mientras, ha rebajado este tributo el 2,3% a las rentas más altas, con la aplicación de un tipo máximo del 21%, el más bajo también de toda España, un 1,5 puntos inferior a la media española del tipo máximo que aplican las 17 autonomías en su tramo cedido por el Estado, situado en el 22,5%.

En el lado opuesto, está Cataluña. Los catalanes con rentas más bajas son los contribuyentes que más pagan de toda España, con un tipo mínimo del tramo autonómico del 12%. Mientras, la Generalitat grava a las rentas más altas con un tipo máximo del 25,5%, al igual que Valencia, La Rioja, Cantabria y Asturias.

Con estas cifras en la mano, parece que de la bajada impositiva en Madrid se han beneficiado todos los contribuyentes sin excepción y, especialmente, las clases bajas y medias. Los madrileños se han ahorrado más de 48.000 millones en el pago de impuestos gracias a las sucesivas rebajas fiscales desde 2004, lo que representa una media de 15.000 euros por contribuyente. Un contribuyente medio, con rentas de 20.000 euros anuales, se ha ahorrado en estos 16 años más de 69.000 euros en impuestos, el equivalente a más de tres años de sueldo. Además, el 85% del ahorro fiscal ha correspondido a rentas inferiores a 60.000 euros. De esa cantidad, el 73% a rentas inferiores a 33.000 euros.

Pero ¿realmente Madrid se beneficia de su capitalidad? Los número son tozudos. La recaudación por los grandes figuras tributarias (renta, IVA y Especiales) en la Comunidad de Madrid en 2018 se elevó a 84.431 millones. Sin embargo, a las arcas autonómicas solo fueron a parar 19.110 millones. Los restantes 65.000 millones se destinaron a financiar a otras administraciones autonómicas, en cumplimiento el modelo actual de financiación autonómica. Es decir, Madrid solo recibe el 22,6% de lo que recauda. Esta autonomía aporta al Fondo de Garantía de los Servicios Públicos Fundamentales, destinado en parte a financiar hospitales y escuelas en catorce comunidades, el 68% de todos los recursos procedentes de las regiones.

En el periodo 2009-2018, su aportación se elevó a 31.672 millones de euros, casi tres veces la de Cataluña, con 11.169 millones. Madrid es la primera región en capacidad tributaria. Sin embargo, baja al puesto 12 respecto a lo que recibe del sistema de financiación autonómica por habitante, con 2.631euros, frente a los 3.482 que recauda por tributos cedidos.

Además, solo en los últimos años desde que ostenta la capitalidad de España desde 1561 ha liderado el crecimiento económico y la creación de empleo del país. Hoy, es la primera economía española, con una aportación al Producto Interior Bruto del 19,3% y con el mayor PIB per cápita con 35.876 euros, un 35,7% más que la media española.

¿Se traduce este crecimiento económico en mayores ingresos para los madrileños? Desde luego, las sedes de las grandes empresas se ubican en esta urbe. Sin embargo, esta situación societaria no genera mayores ingresos para las arcas autonómicas. Las empresas tributan por Sociedades, impuesto estatal. Además, ser la capital de un Estado no garantiza mayores niveles de renta per cápita. Como botón de muestra de esta aseveración, en Estados Unidos ciudades como Nueva York, Chicago, o Los Ángeles tienen mayor renta per cápita que Washington. En Alemania, ocurre algo parecido. Colonia, Fráncfort, Múnich o Hamburgo sobrepasan en prosperidad a Berlín.

En este debate, que enfrenta a ambas regiones, otro interrogante a dilucidar es a quién afectará la armonización fiscal defendida por el Gobierno central y por ERC. En realidad, esta armonización «se da de bruces contra el estado de las autonomías y contra la autonomía fiscal de las comunidades», asegura Cristóbal Montoro, ex ministro de Hacienda, en una entrevista concedida a LA RAZÓN el pasado sábado 28 de noviembre. Además, supondría de facto un alza de los impuestos para las clases medias y bajas que viven en Madrid.

Una familia madrileña de clase media necesitaría el sueldo de un mes para pagar este aumento fiscal. Por ejemplo, con el modelo fiscal catalán, los hogares madrileños pagarían 2.001 euros más al año, casi el doble de lo que gastan al año en ocio y cultura. La factura total para los contribuyentes en esta comunidad se dispararía en 5.180 millones.

Otra derivada a despejar de este debate es si una caída impositiva daña o no la recaudación. No parece a tenor de los ingresos fiscales alcanzados en Madrid, la región que más recauda por grandes impuestos, con un total de 84.431 millones en 2018.

¿Y en Sucesiones? La bonificación de este tributo no ha supuesto una merma de ingresos. Así, en 2019 (último año con datos de recaudación) Madrid fue la segunda región con mayores ingresos, por detrás de Cataluña. En 2019, fecha de entrada en vigor de las nuevas bonificaciones en Sucesiones y Donaciones, Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, los ingresos por estos tributos aumentaron un 8,2%. Esto es debido a que antes de la bonificación en 2006 se realizaban unas 4.000 donaciones al año y en 2019 se dispararon a 50.554. Es decir, la bonificación del impuesto permitió incrementar las donaciones declaradas nada más y nada menos que un 1.260%.

Algunas autonomías han emulado las rebajas fiscales aprobadas por los gobiernos populares, como Cantabria, que ahora tiene Impuesto sobre Sucesiones bonificado al 100%. Mientras, Castilla-La Mancha, una de las comunidades más críticas con la fiscalidad de Madrid, cuentan con una bonificación del 95%.

No obstante, la inmensa mayoría de los asesores fiscales se muestra partidaria de la supresión del Impuesto de Sucesiones por suponer una doble tributación por el bien en cuestión. Se paga cuando se adquiere y los herederos del comprador vuelven a pagar cuando este muere. De ahí que se haya convertido en un tributo residual en 15 estados de la UE. Mientras, España es el único país que mantiene Patrimonio en la UE y el único de la OCDE en el que convive con el resto de cargas sobre el ahorro. En la OCDE, solo Noruega, Suiza y Holanda lo mantienen, pero sustituye a otro tributo.

Pero ¿se puede reactivar la economía con una caída de tributos? Andalucía es otro ejemplo de que una bajada de impuestos se traduce en una reactivación económica. Con el cambio de Gobierno, redujo la escala autonómica en el IRPF, bonificó al 99% Sucesiones entre familiares y rebajó los tipos en Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados para la compra de vivienda habitual. Pese a ello, cumplió en 2019 con los niveles de déficit y deuda exigidos por la UE, y cerró ese ejercicio, antes del estallido de la pandemia, con un crecimiento del 1,9% interanual.