¿Cuánto subirá el salario mínimo?

La horquilla de subida va desde 958,55 euros al mes hasta los 1.000 euros mensuales

La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Diaz, durante su participación en el acto de entrega del III Premio de Investigación del Aula de Igualdad y Género, Lola Martínez, que ha recaído en Sarai Rodríguez, profesora de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, de la Universidad de La Laguna la Universidad de La Laguna.
La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Diaz, durante su participación en el acto de entrega del III Premio de Investigación del Aula de Igualdad y Género, Lola Martínez, que ha recaído en Sarai Rodríguez, profesora de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, de la Universidad de La Laguna la Universidad de La Laguna. FOTO: Manu EFE

¿Cuánto subirá el SMI y cuándo? constituyen las dos grandes incógnitas que pesan sobre las negociaciones que mantiene el Gobierno con los interlocutores sociales a despejar en los próximos días. La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, está dispuesta a llevar su propuesta de aumento subida del salario mínimo interprofesional (SMI) al Consejo de Ministros en la reunión que mantendrá el Gabinete de Sánchez el próximo martes 22 de diciembre o, a lo más tardar, en la del día 29 de este mismo mes.

Díaz trabaja con una horquilla que oscila entre el 2,4% y el 3,1%, resultado de sumar la inflación prevista del 0,9% a la estimación de crecimiento de la productividad para el año que viene, que oscila entre el 1,5% y el 2,2%. Si Díaz consigue imponer su criterio al resto del Gabinete de Sánchez, los trabajadores que cobran el salario mínimo pasarán a percibir a partir de enero de entre 972,8 a 979,45 euros. Los podemitas defienden redondear la cifra y situarla en 980 euros, 20 menos de la reivindicada por las centrales sindicales.

Con este aumento de Díaz, el Gobierno cumpliría con la letra y el espíritu del artículo 27 del Estatuto de los Trabajadores. Su redacción establece la fijación de la cuantía del SMI teniendo en cuenta, entre otros parámetros, la inflación y el incremento de la productividad.

En estos momentos, los empresarios y los sindicatos sostienen posturas tan encontradas, que a día de hoy hacen imposibles cualquier tipo de pacto. Por un lado, las centrales sindicales apuestan por una subida para el año que viene del SMI del 5,3%, lo que lo situaría en 1.000 euros, frente a los 950 actuales. Por otro, la CEOE se opone con contundencia a este alza por el coste en términos de perdida de empleos que podía pasar en un momento en el que España atraviesa por una recesión cuyos efectos aún son difíciles de predecir. Por eso propone posponer esta decisión a la llegada de la vacuna.

Pero la subida del SMI para 2021 no sólo separa a sindicatos y a empresarios, sino que también enfrenta a lo dos partidos que gobiernan en coalición. La fecha y la cuantía de este aumento se han convertido en el caballo de batalla que separa y enfrenta al equipo económico de Sánchez. Una parte del mismo, liderada por la vicepresidenta tercera del Gobierno, Nadia Calviño, se opone a la subida del 5,3% reclamada por las centrales sindicales. Esta facción considera más adecuado retrasar el alza del salario mínimo hasta que se supere la pandemia. Pero en el caso de que no se pueda posponer a tiempos mejores, defiende un aumento del mismo del 0,9%, estimación de crecimiento de los precios para el próximo ejercicio. De esta manera, «los trabajadores más vulnerables a esta crisis por ser los que menos cobran no sufrirían una merma de poder adquisitivo». No obstante, Economía esperará a que se pronuncien los agentes sociales, algo que ocurrirá el próximo lunes, y «después se tomará una decisión».

«La prioridad es impulsar la recuperación y la creación de empleo», advierten fuentes del Departamento de Calviño. De ahí que se muestre proclive a aumentar el SMI sólo la inflación prevista para evitar un coste en términos de destrucción de empleo, especialmente, entre las pymes, «bastante asfixiadas ya por la crisis», alertan otras fuentes gubernamentales consultadas por este diario. En cualquier caso, Economía recuerda que el Ejecutivo mantiene el compromiso de situar el salario mínimo en los 1.100 euros al final de legislatura, cifra equivalente al 60% del salario medio actual.

Por eso Calviño prefiere, en sintonía con los ministros de Seguridad Social y de Hacienda, posponer el grueso del aumento del salario mínimo comprometido a los ejercicios 2022 y 2023, años en los que prevé que la economía española haya remontado de nuevo el vuelo. El alza defendida por esta facción del equipo económico del Gobierno se traduciría en un SMI de 958,55 euros al mes por catorce pagas, casi 40 euros de diferencia con la propuesta planteada por los sindicatos.