El Gobierno no convence a los autónomos con su oferta para premiar a los que abran ya sin ayudas

La bonificación de cuotas del 90% al 25% resulta insuficiente para cerrar un acuerdo para la prórroga de la prestación extraordinaria por cese de actividad

El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá
El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis EscriváCézaro De Luca Europa Press

No hay acuerdo para cerrar la prórroga de la prestación extraordinaria por cese de actividad de los autónomos. Al menos al cierre de esta edición. Hasta altas horas de la madrugada, el Ministerio de Seguridad Social y las asociaciones de este colectivo mantuvieron abiertos los contactos para intentar sacar la situación del punto muerto en el que se encuentra, pero los escollos son demasiado importantes. Por ello, todo apunta a que hoy no se podrá llevar al Consejo de Ministros para su aprobación. No quiere el ministro José Luis Escrivá forzar una decisión unilateral sin el acuerdo de todas las asociaciones de autónomos –ahora mismo solo cuenta con el apoyo de UPTA– porque se vería como un fracaso del Gobierno y no quiere provocar más críticas, tanto internas como externas.

Así, todo se jugará a una carta en un Consejo de Ministros extraordinaria a celebrar el próximo viernes –como en el caso de los ERTE–, pese a que ahora mismo las partes están muy enrocadas en sus posiciones. UPTA ya ha trasmitido que la propuesta ministerial contaría con su apoyo, aunque sigue negociando y ayer propuso una serie de puntos de mejora para sumar a su posición tanto a ATA como a Uatae.

Pero, de momento, ambos se niegan a rubricar el acuerdo hasta que se modifiquen al menos tres conceptos: que se reconsidere que el agotamiento de los periodos cotizados por cese de actividad impidan el cobro de las prestación –que consideran un agravio respecto a los asalariados, que sí que tienen acceso a un subsidio–; que no se reduzca a un 50% la base mínima de la prestación y se mantenga en el 75% como hasta ahora; y que se mantenga el límite de los rendimientos como el decreto de enero de 7.980 euros. «En los términos actuales, el acuerdo es imposible», insistió ayer Lorenzo Amor, presidente de ATA.

No le ha bastado a Escrivá mejorar una parte de las exenciones para ganarse el apoyo. En concreto, desde Seguridad Social se quiere volver a ligar la prórroga con la nueva situación de reactivación de la economía de cara al verano y con la campaña de vacunación a pleno rendimiento. Su intención es incentivar la vuelta a la actividad en los meses de verano con máximas exenciones en las cuotas, que llegarían al 90%. En concreto, la propuesta supone una exención del 90% de las cotizaciones de junio, del 75% en julio, del 50% en agosto y del 25% en septiembre para los autónomos que hayan percibido alguna modalidad de la prestación y siempre y cuando mantengan el alta hasta el 30 de septiembre.

El problema es que se endurecen otros conceptos, como que la prestación por cese de actividad compatible con el trabajo por cuenta propia solo estará disponible para los que no hayan agotado los periodos de prestación previstos, y solo continuarán percibiéndola hasta el 30 de septiembre, «siempre que, durante el segundo y tercer trimestre de este año, cumplan con los requisitos», reza el texto de la propuesta.

Por tanto, si para el cálculo de la reducción de ingresos se tiene en cuenta el periodo en alta en el segundo semestre de 2019, alrededor del 90% de los autónomos se quedaría fuera de esta prórroga, que no mantendría las mismas condiciones, «algo inadmisible», critican desde ATA y Uatae. Desde UPTA defienden que podrán acogerse «a un nuevo modelo de prestación especial», aunque la ayuda sería inferior.