¿Quién paga más por sus diputados autonómicos: Madrid o Cataluña?

El Parlament es el que cuenta con el Presupuesto más elevado de las diecisiete cámaras autonómicas, con 62,9 millones, casi el doble del de la Asamblea de Madrid

Vista del salón de sesiones del Parlament de Cataluña
Vista del salón de sesiones del Parlament de CataluñaAndreu DalmauEFE

Elección tras elección, los diecisiete parlamentos autonómicos renuevan a 1.211 diputados regionales y, con ellos, a un ejército de empleados públicos para garantizar el funcionamiento de las diferentes cámaras. A esa cifra, hay que sumar 350 escaños del Congreso de los Diputados y 262 del Senado. Aparentemente y sin un presupuesto por delante, 1.211 parlamentarios autonómicos para 47,2 millones de ciudadanos no parece una cifra excesiva. Es decir, por cada 38.998 residentes en el país hay un político que ha ganado en sus comicios respectivos un escaño. Sin embargo, al analizar esta radiografía autonómica surgen varias incógnitas: ¿todos los parlamentos manejan un presupuesto similar? ¿cuánto pagan los contribuyentes de media por los mismos? ¿cuesta lo mismo un diputado en Andalucía que en Cantabria? ¿existe diferencia entre las comunidades, en función del color ideológico del partido gobernante?

Las cuentas anuales de las diecisiete cámaras autonómicas asciende a unos 406 millones de euros para sufragar la actividad de los 1.211 diputados y de sus equipos, así como de la plantilla que integra cada Parlamento, desde conserjes, pasando por el personal de limpieza, taquígrafos... Es decir, el gasto medio cada ejercicio por diputado ronda los 335.178 euros. Sin embargo, este presupuesto no se reparte por igual y la cifra media de gasto por escaño oscila desde los 465.926 euros que cuesta en Cataluña hasta los 157.576 euros que se gasta en La Rioja. La realidad, por contradictoria que parezca, es que los españoles no pagan igual por sus parlamentarios ni los presupuestos de las cámaras son homogéneos. Como botón de muestra de lo dicho, el análisis de los presupuestos del Parlament y de la Asamblea de Madrid.

El Parlament catalán es el que cuenta con la partida presupuestaria para su mantenimiento más elevada de las diecisiete cámaras. En concreto, su presupuesto anual alcanza los 62,9 millones, casi el doble del de la Asamblea de Madrid, con 32,1 millones. Aunque cuentan con el mismo número de diputados, 135 cada cámara, el gasto por escaño en Cataluña asciende a 465.92. euros al año, mientras en Madrid sigue siendo casi la mitad del catalán, con 237.778 euros. Eso sí, en la comparación de número de habitantes por cada diputado Cataluña aventaja a Madrid, con 58.815 ciudadanos por cada escaño, frente a los 49.967 madrileños por cada parlamentario.

Despilfarro en Cataluña FOTO: Antonio Cruz

Por territorios

En el segundo lugar de los parlamentos más caros se sitúa Andalucía, con un presupuesto de 48,8 millones para que 109 diputados puedan desarrollar sus políticas. Es decir, el gasto por escaño es el segundo más caro con 447.706 euros. Ahora bien, es la comunidad en número de habitantes por representante político que sale más favorecida, con 77.995 andaluces por cada diputado.

Pero ¿existe disparidad, según el partido que ostente el poder autonómico? Las diferencias son notables por territorios, si se divide los presupuestos de los Parlamentos, según el signo político de sus gobiernos autonómicos, por el número de sus habitantes. Estos cálculos arrojan, curiosamente, que los contribuyentes que más aportarían al mantenimiento de sus asambleas regionales serían los residentes en las comunidades en las que gobierna el PSOE. En concreto, los 14,9 millones de españoles de las nueve autonomías con ejecutivos socialistas o con presidentes socialistas con gobiernos de coalición aportarían una media 10,7 euros al año a los presupuestos de sus cámaras, que se elevan a 159,5 millones de euros. Esta cifra representa el 39,3% del total de las cuentas anuales de las cámaras regionales. Es decir, de cada cien euros que se destinan a mantener la actividad parlamentaria autonómica casi 40 se dedican a esos diputados.

Le siguen las autonomías nacionalistas catalana y vasca. Los 9,8 millones de catalanes y vascos destinarían, según estas estimaciones, una media anual para costear sus parlamentos de 9,6 euros. En total, las dos cámaras cuenta con una partida de ingresos de casi 95 millones orientada a financiar la actividad parlamentaria de sus 210 diputados (135 catalanes y 75 vascos), cuantía que representa el 23,4% del montante total del presupuesto de los diecisiete parlamentos. El gasto medio por diputado en las cámaras catalana y vasca se sitúa en 446.297 euros. Y es que las autonomías gobernadas por los nacionalistas son las que más invierten en sus parlamentos. De hecho, la cámara vasca es la tercera, detrás de Cataluña y Andalucía, con un gasto anual por diputado más elevado, con 426.667 euros, y con un representante político por cada 29.141 vascos, proporción que se aleja de la media de 38.998 habitantes por cada parlamentario.

Mientras, en las cinco comunidades gobernadas por el Partido Popular serían en las que sus ciudadanos menos aportarían al mantenimiento de sus cámaras regionales, según estos cálculos. En concreto, los 21,8 millones de habitantes que residen en estos territorios contribuirían con una media de 6,6 euros cada año para pagar la labor que realizan sus representantes legales en sus respectivas cámaras regionales. Las cuentas de las cinco sedes parlamentarias de las regiones gobernadas por el PP ascienden a 143,5 millones, lo que supone el 35,5% del montante total que destinan los parlamentos a permanecer en activo cada año. Entre estas cinco comunidades también hay diferencias.

Las cuentas del Congreso y el Senado ascienden a 155,4 millones, el 38,3% del presupuesto total de las cámaras regionales

De hecho, pese a estas cifras medias, el andaluz es el segundo más caro con un presupuesto de 48,8 millones para 109 diputados. Muy por debajo se sitúan Madrid y Castilla y León, con unas cuentas de 32,1 millones y 30,7 millones, respectivamente. Los ingresos de las cámaras gallega y murciana, por su parte, son casi la mitad, con 18,6 millones y 13,6 millones, respectivamente. Paradójicamente, en Cantabria, gobernada por PRC, es donde se aportaría más, una media anual de 13,7 euros por residente por sus 35 diputados, con unas cuentas de ocho millones.

El gasto anual por un parlamentario nacional se eleva a 254.016 euros, 81.162 euros menos de media que el autonómico,

Pero el gran interrogante a desvelar constituye conocer ¿qué es más caro de mantener: los parlamentos autonómicos o el Congreso de los Diputados y el Senado? Las cuentas de ambas cámaras ascenderán en el presente ejercicio a 155,458 millones (97,106 millones para el Congreso y 58,351 para el Senado), lo que representa el 38,3% del montante global de los parlamentos regionales. Entre el Congreso y el Senado suman 612 escaños, cuyo coste por parlamentario se eleva a una media de 254.016 euros al año, frente a una media de los autonómicos de 335.178, lo que supone 81.162 euros más. Por tanto, según estas cifras, al contribuyente le saldría más barato financiar las dos Cámaras nacionales que a sus respectivos parlamentos autonómicos. Además, la proporción entre el número de habitantes por parlamentario obra en favor del Parlamento nacional, con una distribución de un senador por cada 180.894 habitantes y de 135.412 españoles por cada diputado.