Estos son los aspectos a tener en cuenta antes de adquirir su segunda vivienda

Una segunda residencia conlleva una serie de gastos de mantenimiento que pueden alcanzar los 2.000 euros anuales entre el pago de la luz, agua, gas y comunidad

Comprar una casa supone una inversión considerable, por lo que hay que tener en cuenta todos los condicionantes
Comprar una casa supone una inversión considerable, por lo que hay que tener en cuenta todos los condicionantes

Comprar una vivienda supone una inversión económica considerable, por lo que adquirir una segunda residencia supone un desembolso de dinero aún mayor, es por ello que esta no es una decisión que se pueda tomar a la ligera.

La demanda de vivienda de compra tiene una tendencia positiva en el país, en la que según el INE se registraron en el último trimestre de 2020 113.367 operaciones de compraventa de residencias, cifra muy superior a la del período del confinamiento, en el que las transacciones descendieron hasta las 74.657.

Por su parte, en el análisis “Perfil del comprador de segunda residencia” elaborado por el portal inmobiliario Fotocasa, se muestra que el 11% de esta demanda se destina a la segunda residencia en 2021, frente al 9% registrado el año pasado.

Pero, ¿a qué se debe este crecimiento? Son varias las razones que llevan a los españoles a tomar esta decisión, como el valor que se le está dando a la vivienda en la actualidad, ya que la mayoría opina que es un momento en el que los precios de venta se están moderando a la hora de llevar a cabo esta gestión.

Por lo tanto, uno de los principales motivos para adquirir esta segunda vivienda es invertir, ya que para el 44% de los encuestados en el análisis esto supone una inversión a largo plazo y otro 33% opina que es una forma de incrementar su patrimonio. Asimismo, otra de las razones que llevan a una persona a disponer de una segunda residencia que sea amplia, con luz natural, así como con terraza o jardín, es la posibilidad de teletrabajar desde ese lugar o incluso poder desconectar de la ciudad.

¿Qué aspectos hay que tener en cuenta?

En primer lugar nos tendremos que hacer la siguiente pregunta: ¿Me puedo permitir pagar una segunda residencia? En el caso de querer adquirir una vivienda adicional, tendremos que saber si vamos a poder pagarla, para ello debemos conocer cuánto dinero gastamos al mes, cuánto tenemos ahorrado y saber si habrá que solicitar una hipoteca para nuestra segunda residencia. En este caso, el banco nos ofrecerá, entre el 60% y el 75% del valor de tasación del inmueble, además de una demostración de que somos solventes.

¿Dónde debo comprarla? Esta es una duda que asalta a muchos españoles, ya que algunos quieren adquirir esta vivienda como inversión para alquilarla o reformarla para venderla y así obtener un beneficio mayor; mientras que otros quieren poder desconectar del ajetreado ritmo de trabajo. En el primer caso, la persona que compre esta segunda vivienda debe hacerlo en los lugares más demandados por la sociedad, pero si es para disfrute personal, esta puede estar situada indistintamente dependiendo de los gustos del comprador.

¿Es necesario que la segunda residencia esté cerca de la vivienda habitual? La respuesta es no, aunque sí es cierto que si se quiere sacar el máximo partido a esta segunda adquisición, lo ideal sería poder disfrutar de ella con asiduidad, por lo que es importante que llegar allí sea fácil, rápido y lo más económico posible.

¿Los costes de mantenimiento son elevados? A pesar de que esta sea una segunda residencia en la que no vamos a vivir todo el año, esta también conlleva una serie de gastos. Por lo tanto se estima que se necesitan alrededor de unos 170 euros mensuales para pagar los gastos de luz, agua, gas y comunidad, lo que supone unos 2.000 euros al año para mantener dicha vivienda.

Además de los costes de mantenimiento, también al adquirir una segunda vivienda se deben pagar una serie de impuestos. Aunque son diferentes a la de una vivienda habitual, en la declaración del IRPF, se debe abonar el equivalente al 2% del valor catastral del inmueble y pagar el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI).