Yolanda Díaz reitera que subirá el salario mínimo este año hasta el entorno de los 1.000 euros

Su objetivo es subirlo conforme recomendaron los expertos, de 24 y 40 euros, entre 989 y 1.005 euros

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz FOTO: Eduardo Parra Europa Press

La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha vuelto a la carga con su intención de seguir subiendo el salario mínimo y que su objetivo este año es seguir el informe del comité de expertos, que recomendó una subida para 2022 de entre 24 y 40 euros. “El objetivo yo creo que está explicitado, hablo a través de documentos, en el comité de expertos”, ha afirmado la vicepresidenta en declaraciones a TVE tras ser preguntada por la cuantía de la subida que el Gobierno se plantea para 2022.

En el informe de la comisión asesora para el análisis del SMI del pasado mes de junio se contemplan tres escenarios que elevarían el SMI en 2022 a 989 euros mensuales (24 euros más), a 996 euros (31 euros más) o a 1.005 euros (40 euros más). En septiembre pasado, en el acuerdo alcanzado solo con los sindicatos y con el rechazo de la patronal, se pactó la subida intermedia que los expertos habían recomendado para 2021 que eran 15 euros, lo que elevó el SMI a los actuales 965 euros brutos en 14 pagas.

La vicepresidenta ha asegurado que la subida para este año no se llevará al Consejo de Ministros hasta que no concluya el proceso de diálogo social, y ha subrayado que se acometerá “con la convicción de que el salario mínimo es la principal herramienta para atajar la desigualdad”. Al respecto ha recordado que las subidas anteriores han permitido reducir la brecha de género salarial 2,5 puntos, y han servido para elevar los tramos salariales más bajos que suelen afectar a mujeres y jóvenes.

Respecto a las bajas de los trabajadores por Covid -240.000 hasta el 23 de diciembre, según informó en su día la Seguridad Social-, la ministra ha recordado que, para los sanitarios, infectarse de coronavirus se considera una enfermedad profesional, mientras que para el resto de trabajadores se considera accidente laboral, por lo que perciben una prestación del 100% de la base reguladora. Aunque se ha optado por dar bajas de siete días, ha señalado que éstas pueden durar más, y ha afirmado que lo que se necesita de verdad en este país “es hablar de una vez por todas de la calidad de la sanidad”.

La vicepresidenta ha querido dar tranquilidad a trabajadores y empresas, recordando también que los ERTE están prorrogados hasta el 28 de febrero y que, además, se han recogido estos instrumentos en la reforma laboral, ya en vigor.